Reflexiones sobre el pensamiento de Kenichi Ohmae acerca del nuevo escenario global

Balmore Pacheco
Balmore Pacheco

Balmore Pacheco

Director de Egresados y Graduados, Universidad Francisco Gavidia
Estudiante del Doctorado en gestión Pública y Ciencias Empresariales, ICAP.

Reflexiones sobre el pensamiento de Kenichi Ohmae acerca del nuevo escenario global

Comparte disruptiva

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email

La propuesta de Kenichi Ohmae

En la primera parte de su libro “El próximo escenario global. Desafíos y oportunidades en un mundo sin fronteras”, Kenichi Ohmae, plantea una compilación de ideas que intentan demostrar que las reglas económicas, políticas, sociales, corporativas y personales imperantes en los inicios del siglo XXI guardan muy poca relación con las que prevalecían 20 años atrás. Congruente con ese marco de ideas el autor afirma que “tiempos diferentes exigen un nuevo guion” (Ohmae, 2004), en clara alusión a la necesidad de adecuar las reglas que rigen la dinámica económica mundial a la nueva realidad imperante.

Los argumentos que inspiran los planteamientos del autor son la resultante de lo que él llama una mirada de primera mano a lo que ocurre en el mundo, destacando casos emblemáticos de algunos países como China (ciudad de Dalian), Estados Unidos de América (ciudad de Detroit), Irlanda, Finlandia, Japón, entre otros. De estas y otras experiencias observadas en el mundo, Kenichi Ohmae (2004), identifica nuevas fuerzas del próximo escenario global, por ejemplo; i) las alianzas y fusiones estratégicas internacionales, las cuales considera de gran importancia y hasta vitales en el mundo corporativo y empresarial; ii) la ruptura de la usanza tradicional de marketing por etapas, por un modelo de penetración simultánea en varios mercados a nivel global; iii) la apuesta a la investigación y desarrollo en la búsqueda de mayor calidad y costes razonables; iv) la incorporación de tecnología que posibilite mayor rapidez en el flujo de información y haga más eficientes los proceso productivos y de servicios; y v) la ampliación de la perspectiva de mercados locales a mercados globales, basados en la filosofía de “pensar globalmente y actuar localmente” (el caso de Riverdance, un espectáculo de origen y raíz profundamente irlandesa, pero con gran significado y atractivo internacional).

Con base en estos argumentos, el autor define el próximo escenario global como un mundo entrelazado e interdependiente, economías ya no locales sino globales, en constante movimiento, en las que se encontrarán actores económicos compitiendo por la atracción de los públicos y mercados internacionales. A lo anterior se suma –en el planteamiento de Kenichi Ohmae– la ruptura del tradicional concepto Estado – Nación, sustituido por el de Región – Estado, caracterizado por un contexto de economía internacional sin barreas físicas, aduaneras y arancelarias, más bien integrada mediante tecnologías de la información y la comunicación que posibilitan el fluido y veloz intercambio comercial a escala global.

La competitividad corporativa y de las economías mundiales también requerirá –en el nuevo escenario global– autonomía y el desarrollo de la capacidad de reinversión local, que permita aprovechar las oportunidades comparativas de los territorios, las poblaciones y las culturas, tal como como ocurrió con la ciudad de Dalian, que tuvo la capacidad de convertirse en una Región – Estado de facto, estableciendo su propia agenda económica, pese a que formalmente continuó siendo parte de la República Popular de China. El éxito económico de las empresas de Dalian estribó precisamente en su capacidad de reconvertirse y asumir el compromiso con el nuevo escenario económico mundial y de abrirse su propio camino, mediante prácticas de libre comercio basadas en la cibernética. Ahora, Dalian y otras ciudades de la República Popular de China, luego de rechazar la centralización económica dictada por Pekín, han abrazado el nuevo escenario global, integrándose al comercio internacional, con autonomía para aprovechar sus propias ventajas comparativas y ofrecer algo diferente que lo distingue de sus competidores.

Por otra parte, la integración al nuevo orden económico mundial, en la línea de las argumentaciones de Kenichi Ohmae (2004), exige un genuino compromiso con la educación de la población. Irlanda, con una población relativamente pequeña, tuvo como punto fuerte para su despegue económico en la segunda mitad del siglo pasado, un alto nivel educativo de su gente, con un número importante de personas que además de su lengua nativa hablaban el inglés, el alemán, el sueco y el italiano, base para los procesos de investigación y desarrollo de sus productos y servicios, así como para la internacionalización de sus empresas y de su economía en general. Un caso similar de apuesta decidida a la educación de su población es el de Finlandia, a pesar que al igual que Irlanda, se encuentran en la periferia de Europa y con relativo aislamiento físico, han sido capaces de integrarse a los mercados internacionales tendiendo puentes tecnológicos que les permite una eficiente interconectividad con el mundo y ser parte del nuevo escenario global. Finlandia, es hoy en día un referente inobjetable del alto desarrollo educativo de su gente y de innovación en las telecomunicaciones, basando su desarrollo económico y comercial en la industria del conocimiento.

Kenichi Ohmae (2004), respaldado en las argumentaciones y hechos precedentes, en un intento por responder a la pregunta ¿Qué es la economía global y qué caracteriza la nueva economía que se disfruta en lugares como Dalian, Dublín y Helsinki? Resume que la economía global está basada en una realidad en la que la ausencia de fronteras ha dejado de ser un sueño, para convertirse en una realidad, lo que se ha visto favorecido por la creciente revolución cibernética y la ampliación de las comunicaciones electrónicas. Agrega que esta nueva realidad es irresistible y está destinada a ejercer un impacto en todas los actores económicos: empresarios, políticos, burócratas, pero fundamentalmente en todos los ciudadanos, por lo que no tiene sentido quejarse de su presencia o pretender que desaparezca, estará presente y la gente tendrá que aprender a convivir con ella. El éxito de las empresas, y mas aún la supervivencia de éstas, requerirá del desarrollo de esta perspectiva y de la construcción de relaciones con el resto del mundo. Algunas empresas han comprendido este nuevo orden global, respondiendo con éxito a la economía sin fronteras, siendo común ahora que las fases de la cadena de valor en la producción de mercancías (investigación y desarrollo, manufactura, marketing, ventas, etc.) se lleven a cabo fuera de las fronteras de la casa matriz, en diferentes países del mundo.

Siempre en el intento de respuesta a la pregunta antes señalada, el autor propone que a nivel interno –refiriéndose al caso de China– los Estados nacionales deberán extirpar lo que él califica como los “tres cánceres” que afectan a la sociedad: i) la corrupción endémica del gobierno; ii) el soborno; y iii) la decrépita burocracia. Si bien esta argumentación del autor se refiere al caso concreto de la República Popular de China, lo cierta es que no es una realidad únicamente en este país.

La reinvención económica

Siempre en el intento de responder a la pregunta: ¿Qué es la economía global y qué la caracteriza?, y con la intención de proponer procesos de reinvención de las economías nacionales, Kenichi Ohmae plantea que muchos de los preceptos de la teoría económica han perdido validez y vigencia en el nuevo entorno global, estando divorciados de la realidad que viven los países y el mundo en general. Hace una férrea crítica al pensamiento de economistas clásicos como Adan Smith (siglo XVIII), David Ricardo (1772-1823) y John Keynes (1883-1946), cuyas teorías si bien reconoce que en algún momento tuvieron validez, en la actualidad la han perdido casi totalmente. Kenichi Ohmae aboga por la teoría de la complejidad, que permite abordar la problemática económica en su totalidad, iniciando por aceptar que la economía global y la cibereconomía son radicalmente diferentes de la economía del siglo XX, incluso muchas veces contrarias a ella, pues en palabras del autor “solo comprendiendo mejor la realidad económica, seremos capaces de interpretarla”. (Ohmae, 2004).

Análisis del pensamiento de Kenichi Ohmae

La descripción del nuevo escenario global, sus desafíos y oportunidades, revela sin duda la enorme capacidad prospectiva que tiene el autor, anticipándose a eventos y dinámicas económicas, políticas y culturales que hoy en día son una realidad. La caracterización que Kenichi Ohmae hace de las economías tradicionales y de los desafíos que deberán enfrentar los países para emerger en el concierto de las economías globales, lanza retos importantes en la forma de pensar y concebir el comercio y los negocios a escala global. Sin duda, a la luz del planteamiento que el autor hace en la primera parte de su obra, habrá que repensar axiomas que la economía clásica ha dado por años como valederos, pero que este nuevo escenario económico global los ha puesto en cuestionamiento, como es el caso del concepto de Estado-Nación, y las consecuentes medidas de proteccionismo comercial y barreras arancelarias que han caracterizado a muchas de las economías del mundo. Por el contrario, la apuesta que exige este nuevo escenario global –en palabras de autor– es la ampliación de la perspectiva de mercados locales a mercados globales, que como se señaló antes estén basados en la filosofía de “pensar globalmente y actuar localmente”. Esto a su vez, exige un pensamiento disruptivo sobre la forma de hacer mercadeo, transitando del mercadeo por etapas a un modelo de marketing de penetración simultánea en variados mercados a escala mundial. En tal sentido, las medidas de proteccionismos económicos están condenando a los países al fracaso, pues el nuevo escenario exige economías entrelazadas e interdependientes, libres de barreas físicas y aduaneras, impone más bien la necesidad de abrirse e interconectarse para el fluido rápido y expedito de mercancías y servicios.

De allí, que el éxito de las empresas, y en algunos casos su sobrevivencia, requerirá del desarrollo de esta perspectiva y de la construcción de relaciones con el resto del mundo. Aquellas empresas que entiendan este nuevo orden global, respondiendo a los preceptos de una economía sin fronteras, sin duda tendrán el camino allanado para la competitividad global.

Por otra parte, apuestas a temas como la educación, el combate a la corrupción, la desburocratización en los procedimientos de hacer negocio y la transparencia, sin duda también son claves para la inserción de las economías nacionales a una escala global. El nuevo escenario global, a la luz de los planteamientos del autor, también es un tema de transparencia y gobernabilidad, de apuesta a la generación de competencias productivas y ciudadanas de la población, por lo que en la visión estratégica de desarrollo económico y social de los países, estos temas deberán estar presentes.

Reflexiones finales

  • Cabe preguntarse si las reglas que rigen la economía global son únicamente el resultado del comportamiento de variables estrictamente económicas, o bien, si detrás de este ordenamiento económico mundial existen otros actores externos que deliberadamente introducen variables que refuerzan el panorama geopolítico – económico mundial, tendente a mantener la hegemonía de las economías tradicionalmente más poderosas y que han dominado el planeta.
  • En la misma línea de la idea anterior, cabe señalar, que si bien el escenario global frente al que se están enfrentando las economías mundiales es una realidad ante la cual muy poco pueden hacerse, cabe cuestionarse si este nuevo escenario global es el deseable en términos de constituir una alternativa que permita reducir los niveles de inequidad entre los países y sus poblaciones. Lo anterior considerando que los niveles de crecimiento económico y desarrollo social a escala mundial no siempre han sido los esperados, particularmente en las economías de los países no desarrollados, con lo que podría pensarse que este modelo económico global lo que está haciendo es perpetuando y reproduciendo las históricas desigualdades e inequidades existentes entre países desarrollados y no desarrollados.

En el contexto global actual, ha quedado al descubierto que los recetarios económicos implementados tanto por los Estados Unidos como por las agencias financieras internacionales (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional), tanto en los países industrializados como en los no industrializados, no han sido eficaces para frenar la desaceleración económica mundial y sus efectos sociales adversos, por lo que hacia el futuro se requerirá construir una nueva racionalidad en la definición de las medidas económicas a implementar.

Por otra parte, también cabe preguntarse si ese nuevo escenario global conocido como la globalización, es un modelo estable resultante del rompimiento de las teorías clásicas de la economía, o si en cambio estamos frente a un estadio temporal de un arquetipo cicliquito que tarde o temprano nos llevará dónde estábamos antes. Este razonamiento nace a partir de algunos casos de reversión al proteccionismo económico (caso de Estados Unidos con Trump que ha fortalecido las barreras fronterizas y arancelarias para proteger la producción nacional) y a la desintegración económica (caso conocido como Brexit, la separación de Inglaterra de la Unión Europea y los acontecimientos separatistas de Cataluña en España).

Bibliografía

Morán, Roberto y Pacheco, Rolando. (2017). Estados Unidos con Trump-Análisis geopolítico y geoeconómico y propuesta de mejora. Ensayo en el marco del curso Geopolítica, comercio y negocios, Doctirado en Gestión Pública y Ciencias Empresariales. ICAP. Costa Rica.

Ohmae, Kenichi. (2004). El próximo escenario global. Desafíos y oportunidades en un mundo sin fronteras. Verticales de bolsillo management. España.

PNUD (2013). Informe sobre desarrollo humano El Salvador 2013. Imaginar un nuevo país. Hacerlo posible. Diagnóstico y propuesta. El Salvador: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

 

 

 

La nueva izquierda

Picardo-Nuevo-1-min
Óscar Picardo Joao

Óscar Picardo Joao

Director del ICTI.

La nueva izquierda

Comparte disruptiva

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email

Superando los avatares de la Guerra Fría y ya en el contexto de post-post-guerra sería válido preguntarnos: ¿cuál es o debe ser el verdadero o legítimo lugar de la izquierda política? Con la finalidad de vitalizar el concepto de ideología y la posición partidaria. Obviamente no estamos en el fin de los tiempos ideológicos, sino en el marco de una crisis ética –o crisis de honestidad política-; en efecto, el pueblo ha enviado un mensaje de castigo en las últimas elecciones, pero esto no agota la necesidad pragmática de definir algunos postulados para la izquierda contemporánea y para discutir sobre su resurgir –o renovación-, o su final de oposición de segunda categoría.

I.- Ética y prácticas consecuentes, debe ser un eje transversal ideológico y pragmático de las dirigencias, líderes y funcionarios; ya no hay espacio para posibilitar un modelo dual y antagónico entre el discurso y la vida privada. Hay que recuperar el sentido de honestidad y predicar con el ejemplo. Una persona de izquierda –sin pauperizar su vida y sin apologías de la pobreza- tiene que ser sobria y austera, sino que siga rumbo a la derecha. Se puede transitar –y traicionar- muchos lo han hecho, pero no es válido que estén cerca del partido, menos adentro.

II.- Entre el Estado y el Mercado, la izquierda se debe ubicar parcialmente hacia el bienestar, y en él, más cerca de un Estado que controle y regule la voracidad de los mercados; la mano invisible siempre opta por satisfacer las necesidades mercantiles y fomentar el consumismo, y lo que necesita la sociedad es más humanidad (capitalismo responsable versus depredador). El crecimiento económico puede ser importante, pero no es ni debe ser un criterio unilateral de progreso, desarrollo o bienestar; hay otros criterios con indicadores menos visibles que se deben crear y comunicar que apuntan a humanizar las estructuras económicas, productivas, etcétera.

III.- Honrar la Revolución y los principios por los que mucha gente entregó su vida; y esto supone una crítica acérrima a varios vectores de deshumanización: a) Tolerar la supremacía del poder y del dinero como criterios de relevancia personal y social; b) No valorar la opinión pública ni el periodismo independiente denunciante; c) Distanciamiento de lo científico y de la intelectualidad; d) Olvidar el legado de los combatientes y mártires (la revolución no fue obra de un Comandante); e) Acostumbrarnos a convivir con la pobreza y la miseria humana como algo sistémico; f) Observar con apatía la sociedad dual, por un lado los que tienen oportunidades y por otro, los condenados a repetir los ciclos de miseria; g) Menospreciar y / o descuidar el arte y la cultura.

IV.- Entre igualdad y libertad, se impulsa lo primero respetando lo segundo; buscamos que todos tengan oportunidades de ser…; oportunidades educativas, de salud y vivienda; y a la vez se fomenta la libertad en función de lo humano. Es un error anteponer la libertad a la igualdad o viceversa, estos conceptos deben caminar de la mano, retroalimentándose, sin asumir un protagonismo uno sobre el otro.

V.- Sobre los imperios, y las actitudes imperialistas como formas de dominio utilizando mecanismos económicos, políticos y militares, se deben condenar y denunciar; pero será fundamental presentar en la denuncia o en la postura datos, información y conocimiento, sobre posiciones de olfato, supuestos o tradiciones. La izquierda contemporánea debe ser tan beligerante como inteligente y científica; existen otros imperios al acecho, más dañinos, cercanos y perversos.

VI.- Ir a las fuentes revolucionarias o marxistas, pero saber qué se debe tomar y qué tiene vigencia hoy en un contexto global e hipereconomicista y tecnologizado; esto supone saber de dónde venimos, pero también una prospección hacia dónde vamos. Es un tema de identidad y de racionalidad manifiesta, pero es necesario “revisar” diversas escuelas y actualizar su contenido y sentido, entre Maoísmo, Fidelismo-, Stalinista, Troskista o Granmsciana, etcétera; la izquierda debe estar en su lugar ideológico, ni cerca del centro ni embriagada por las tendencias tecnológicas; debe estar a la izquierda, sino se desmorona su razón e institucionalidad; y esto demanda lectura y discusión técnica; dejamos de leer a Marx para dedicarnos a las redes sociales y a responder a las legiones de idiotas (U. Eco).

VII.- Con el pueblo, pero más aún con los pobres y carentes de oportunidades; la acepción “pueblo” ha permitido erráticamente aglutinar los intereses irregulares de muchos y dispersar los criterios. Parte del sentido de ser de la izquierda son las no-personas, y en menor medida otros sujetos que pueden ser víctimas de la voracidad de los mercados y de los grupos oligárquicos. La izquierda debe hacerse-cargo-de, cargar-con y en-cargarse de la gente olvidada y excluida.

VIII.- La lucha de clases, sigue siendo un motor (Manifiesto comunista), un concepto válido para medir el desarrollo humano; es posible que los modelos metodológicos de lucha cambien, pero lo perverso del sistema es que sigan existiendo clases de ciudadanos, los que tienen todo y los que no tienen nada, los explotadores y los explotados; se debe buscar un mayor equilibrio entre los seres humanos y en relación con el medio ambiente; no olvidemos: “La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas” (Marx, Manuscritos económico-filosóficos).

IX.- Alineaciones inteligentes, sobre la base de principios y no simplemente de tradiciones acríticas; está demostrado, por innumerables casos, que en nombre de la izquierda se ha robado y se han cometido graves errores políticos. En este contexto, es urgente observar los principios y no las personas, denunciar y criticar con vigor el error y alejarse del oprobio, aunque se vista de izquierda.

X.- El FMLN puede seguir siendo el precursor de la izquierda, si logra realizar una lectura correcta de los hechos, si se aleja de los delincuentes que se han aprovechado del partido, si se logra anclar a los principios éticos y revolucionarios y si revisa y actualiza el equipaje, si se preocupa por educar a sus cuadros políticos seriamente, si presenta figuras inspiradoras para dirigir el partido; de lo contrario, en el marco de una sociedad más superficial y vulnerable, puede comenzar a navegar al garete, y otros aprovecharán y hurtarán el legado.