¿Y el CA-4?

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Iván Gómez Trejo

Iván Gómez Trejo

Investigador de temas migratorios.

¿Y el CA-4?

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Hagamos memoria, el Convenio Centroamericano de libre movilidad o CA-4 es un acuerdo firmado a mediados del 2006 por cuatro países centroamericanos: Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador.

El acuerdo establece la libre movilidad entre los ciudadanos de los cuatro países firmantes sin restricciones adicionales más que sus documentos de identidad nacional.

Este convenio es conocido popularmente como CA-4 que permite, además la estancia en cualquiera de los países centroamericanos por un período de 90 días.

Este era un acuerdo que hacía pensar que la unión centroamericana iba viento en popa. Incluso, los gobiernos habían establecido casetas de servicio migratorio para agilizar el paso para los turistas pertenecientes al convenio, y con esto el turista no perdería horas en las burocráticas ventanillas migratorias ubicadas en cada puesto fronterizo desde Guatemala hasta Costa Rica -este último es el país no firmante del CA-4-.

Atrás quedaba el mal recuerdo de las restricciones y los abusos en contra de los centroamericanos que tendrían que recorrer obligatoriamente Honduras para dirigirse al sur o al norte de la región por la vía terrestre.

En los primeros años de la década de los noventa, un ciudadano nicaragüense que deseaba salir del país vía terrestre, tenía que pagar un visado con un costo de $5 en los consulados de Honduras, para que le fuese autorizado entrar al país independientemente solo pasara por ahí para transitar al resto de los países.

Esa medida “suavizó” las relaciones entre ambos países, en los años ochenta, difícilmente Honduras otorgaba visas a los nicaragüenses. Pero, finalizada la amenaza sandinista con el triunfo electoral de Violeta Barrios de Chamorro en 1990, Honduras dejó de ser tan exigente para con los pinoleros.

Además, la medida establecía que una vez se  entraba a la frontera, se tenía que pagar (sin recibo de comprobante fiscal), otros cinco dólares para cubrir los costos de El Amatillo. Por ejemplo, el  apoyo del “guía” militar quien acompañaba al grupo de turistas desde la frontera El Amatillo en el departamento de La Unión, hasta Guasaule. Zona fronteriza con Nicaragua. Unos 131 kilómetros. Sin tomar en cuenta otros inconvenientes como el cierre de las fronteras centroamericanas a la hora de almuerzo y cualquier retén militar que se podría encontrar en el camino.

De esa manera se pretendía garantizar que el turista de tránsito, no intentara quedarse en su territorio.

En esos años, cada frontera podría tener una atención promedio de entre una y tres horas, cobrando hasta tarifas inventadas por el que atendía en ventanilla.

Los abusos cometidos por el personal migratorio, policial o del mismo ejército destacado en la zona fronteriza se contaban a diario.

El discurso de los empleados aduanales distaba mucho de la política exterior de los países centroamericanos.

Cuántos inversionistas, por muy pequeños que sean, se espantaron al ver tanta burocracia en cada ventanilla de cada una de las entradas y salidas de las fronteras.

Pero, poco a poco, esas disposiciones de apertura propuestas en la década de los noventas, fueron quedando en el olvido conforme pasaron los años y los cambios de gobierno.

Hoy, apenas han quedado como testigo, algunas pequeñas estructuras comidas por el tiempo con un borroso llamado “Paso libre CA-4”, ubicadas un kilómetro antes de llegar a la frontera El Amatillo.

En la década del nuevo milenio, los presidentes Francisco Flores, de El Salvador, y Arnoldo Alemán, de Nicaragua, invitaban a Honduras a sumarse a la unión aduanera y reabrir el ferry por el Golfo de Fonseca.

Pasaron 18 años para volver a tocar el tema con el gobierno del Presidente Sánchez Cerén quien, por medio de su ministra de Economía, Luz Estrella, se anuncia la reapertura del ferry entre El Salvador y Costa Rica, aprovechando el conflicto político social en Nicaragua.

Desde el mes de agosto de 2018, fecha en la que se iniciaría operaciones oficialmente, el tema no se volvió a tomar en la agenda de la cartera de Estado.

Tras la incursión desde América del Sur de cientos de cubanos, haitianos, senegaleses y otros migrantes y la crisis humanitaria que levantó de los migrantes menores de edad no acompañados en la frontera estadounidense entre octubre de 2013 y mayo de 2014, las autoridades centroamericanas tomaron nuevas “medidas” en el servicio migratorio.

Los extranjeros indocumentados eran parte del abuso, una mafia bien organizada en Costa Rica, Panamá y Ecuador, quienes aparentemente habrían corrompido el servicio de migración y extranjería de la región centroamericana, para utilizar los territorios en dirección a México y Estados Unidos. (De momento, solo Costa Rica tiene abierto proceso en contra de empleados públicos). Sumado a esto, la presión por parte de Washington para detener el flujo migratorio irregular de personas procedentes del Triángulo Norte: Guatemala, Honduras y El Salvador.

Y para distanciar más la hermandad Centroamérica, desde el 2017, Nicaragua impuso un prechequeo migratorio para los salvadoreños que deseen visitar el país, aduciendo medidas de seguridad por la amenaza de las pandillas.

Para variar, Honduras a establecido la misma medida desde noviembre de 2018, con los nicaragüenses que pasan por su territorio ya sea por turismo o por tránsito. La medida en términos “diplomáticos” es recíproca a lo establecido por Nicaragua a los hondureños desde enero de 2017.

Pero, ¿estas medidas han servido para detener al crimen organizado, narcotráfico, trata de personas, migración irregular o a las mismas pandillas?

El promedio de los turistas que viajan por la región centroamericana, a excepción de las temporadas vacacionales, son personas mayores de edad, quienes visitan a sus familiares que durante los años ochenta, buscaron otros destinos de residencia huyendo de las guerras.

Hoy estas mismas personas que no conocen y no están obligadas a sumarse al mundo de la tecnología, se les obliga a realizar el prechequeo migratorio con la utilización de plataformas digitales, solicitando a las autoridades “permiso” para ingresar a su país al menos siete días antes de ejecutar su viaje.

Cualquier error infringe a que el turista no pueda ingresar al país solicitado, debido a que no especificó o la fecha de viaje, frontera a utilizar, o simplemente un error de puertos de entrada y salida.

Dos casos como ejemplos: Honduras exige el prechequeo, siete días antes del viaje, de lo contrario no se autoriza el ingreso a su territorio ya sea por turismo o por tránsito con destino a El Salvador.  Por lo que exige dos solicitudes que se deben mostrar; una de entrada al país y la otra que se utilizara dos horas y media después para salir del territorio.

Si por algún inconveniente el turista nicaragüense no logra pasar ese día la frontera hondureña, este será multado.

Si la persona presenta el prechequeo de respuesta con algún error, no se le permitirá ingresar a Honduras, y tendrá que volver a solicitar el prechequeo desde El Salvador y esperar siete días para realizar el viaje.

Un método tan “excelente” que no corrige los errores que pueda estar cometiendo el solicitante, como está diseñado en una plataforma eficiente.

¿Cuánto está gastando cada país con este tipo de método migratorio? Si los ministros de turismo afaman el movimiento de visitantes de la región centroamericana ¿Por qué esta bofetada migratoria?

A esto sumémosle el pésimo trato que todas las autoridades y de logística mantienen en los puestos fronterizos centroamericanos. Lo digo con conocimiento de causa. Una queja que se compara con cualquier manifestación popular cuando la gente se cansa de la indiferencia gubernamental o municipal.

Nuevamente pareciera que Centroamérica está cayendo en el abismo de la intolerancia del servicio público vivida durante los años ochenta, gracias a las políticas de cada gobierno que baila según el son que le toquen sus vecinos.

¿Será El Salvador, el próximo país hermano en unirse a esta intolerante medida cibernética migratoria? Todo indica que el camino puede ir más allá de la retórica expresada por el presidente electo, quien en varias ocasiones despotricó y descalificó a los presidentes Juan Orlando Hernández de Honduras y Daniel Ortega de Nicaragua.

¿Será que volveremos a la noche oscura de los años ochenta en pleno siglo 21? Pues, por el bien de la población, pero no de aquellos de la mezquindad política y revanchista, que solo cuando les conviene hablan de la unión centroamericana. Ni siquiera tienen idea de cuánto es el movimiento turístico de la región. ¿No saben que este mercado es el que dinamiza Centroamérica?

Se espera que no volvamos hacer el complemento perfecto de la intolerancia, la miopía económica la que desgraciadamente tienen aún algunas cabezas políticas en la región, pisoteando el derecho de los pueblos hermanos centroamericanos.

Los genes y la sociedad nos pudren como humanos

Carlos Gochez
Carlos Góchez

Carlos Góchez

Psicólogo.

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Guerras en diversos países del planeta, movimientos políticos, reuniones religiosas, un banco que está siendo atracado justo en el momento que se lee este artículo, son tantos los eventos que ocurren en sintonía. La mayoría de ellos crueles y despiadados, donde la naturaleza del ser humano ha tenido la gracia de transmitir por medio del genotipo la agresividad, ese gusto que se tiene por los elementos sadomasoquistas de la conducta y bastará con observar las estadísticas del portal de transparencia del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública del El Salvador donde entre enero y julio del 2017 se presentaron 494 demandas de actos violentos e ilegales y quién sabrá cuántas más que no fueron llevadas a las autoridades competentes por el temor a ser mal visto por sus amigos y familiares.

Los elementos anteriores tienen un factor denominador, una clave que los une, la mayoría de esos eventos mundiales están golpeando de forma simultánea, esos sucesos que arremeten contra la paz del planeta, que pudren mentes y destrozan seres humanos, no afectan directamente al lector de este artículo, es correcto tienes un grave problema, no estás viviendo tu vida, te has dedicado a vivir las contrariedades de otros, a sufrir por lo que no te atañe y a olvidarte de tu felicidad, has preferido alimentar un demonio que se vitaliza con la crueldad y sufrimiento.

Son las 06:00 de la mañana y ya tienes tu periódico en la mano, el televisor encendido con tu canal de noticias favorito o tu Smartphone en el portal de noticias digitales, has comenzado la lectura, la búsqueda insaciable de los elementos malignos que te harán recordar lo miserable que es el mundo, es hora de la dosis diaria de negatividad tu psique está inquieta por crear sufrimiento, es momento de generar preguntas y formular hipótesis ¿por qué fue capaz de realizar un acto tan violento? ¡la nación x tiene la razón en esta guerra! En términos psicológicos en estos momentos lo que trabaja es el inconsciente en tu mente, tú no sabes que has perdido el control sobre tu raciocinio, lo monótono de tu vida te envuelve en una fantasía, en una búsqueda de aceptación por ser normal, por ser violento.

Todos esos pensamientos rumiantes se deben a lo que llamamos “tradición”, nos han transferido no solo genética sino, culturalmente, costumbres, siendo la mayor y la que más afecta tu equilibrio psicológico la violencia e infelicidad, bien lo dice Osho, un filósofo Indio, que se encargó de recordarnos que somos dueños de nuestras emociones positivas “cuando ves a una persona caminando por la calle, sonriendo, siendo feliz lo primero que viene a tu mente es que se trata de una persona loca”, la belleza de la cultura te ha enseñado a ser mezquino, a quién le importa el cantar de los pájaros, el rayo de sol que ilumina tu ventana al inicio del día, eso no es maravilloso pues nadie lo considera espectacular a diferencia de la persona que amaneció  descuartizada en el barrio donde creciste, eso sí es importante eso alimenta la oscuridad que vive en ti, por eso si vale la pena vivir, para estar rodeado del sufrimiento, del dolor, lo impactante, eso es lo que nos interesa como humano ¿me equivoco?

Vivir rodeado de estos eventos desde que eras un niño, creciendo en medio de una guerra o rodeado de pandillas si naciste después de 1992, han llevado a tu cerebro a adoptar ese contexto como lo normal, por eso, tu que vives en El Salvador a pesar de no ser un asesino, eres un ser violento, cuando en el tráfico tocas la bocina una vez tras otra, cuando tiras tu teléfono porque estás celoso de tu pareja o cuando insultas al televisor porque tu equipo favorito perdió el partido, todas esas situaciones que te cargan de ira son resultado del fenómeno psicosocial llamado aprendizaje, es así de sencillo, has interiorizado la violencia como tu pan de cada día, has decidido formar parte de la putrefacción de la sociedad actual de este país.

Cerremos este pensamiento con el mayor de los cuestionamientos ¿Como seres humanos somos malos por naturaleza? La respuesta es sencilla, has heredado el gen de la agresividad, esto es necesario para activar tu cerebro primitivo en situaciones de peligro, se tienen dos opciones huir o afrontar, pero esto es naturaleza, mera sobrevivencia, una adaptación diría Darwin, un científico que se encargó de conocer como la evolución de los seres vivos los llevó a adaptarse al medio o extinguirse. Lo que se vuelve anormal es que nuestro gen de la agresividad al entrar en contacto con lo violento de la sociedad, con el machismo y las manipulaciones religioso-políticas, forma un proceso denominado fenotipo, esa combinación entre genes y sociedad nos pudren como humanos.

Nada de esto es tu culpa, así te criaron, lo que se debe traer a consideración es la valía que le daremos a esas conductas, quedará en cada persona la decisión de continuar inmersos en lo tóxico de la sociedad o decidir ser feliz, cuando esto ocurra se asegura una disminución en los índices de violencia y no se habla solo de pandillas, incluso tu familia volverá a ser un centro armonioso de vida, tu cuerpo estará en equilibrio y muchas de las enfermedades que tienen una causa psicosomática desaparecerán, irás a tu trabajo sin el compañero que has poseído toda la vida, tu aliado y amigo, el estrés.

La naturaleza te ha maldecido con un gen violento, transmitió lo peor de las emociones a tu psique, tu vida inicia siendo turbulenta, justo al nacer un doctor decide golpearte para saber si reaccionas ante los estímulos, y luego abonan a la desdicha la sociedad y el aprendizaje, donde lastimosamente los principios y educación están por el suelo. No obstante, se te ha premiado con un cerebro impresionante que tiene la capacidad de discernir y amoldarse a cosas nuevas, por ello te pregunto ¿tienes un cerebro que solo sabe seguir lineamientos planteados por otros o eres capaz de ser diferente? ¿quieres ser feliz? Ve encontrar de lo normal. No hace falta ser agresivo para conseguir lo que se quiere, el respeto también tiene sus ventajas y no es difícil explorarlo.

El cambio de este país iniciará contigo, eres el dueño de tu vida y no importa que tu vecino siga siendo un patán, cuando decidas cambiar lo harás por ti y para ti.

Walter Béneke, un tractor de alta velocidad

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Disruptiva

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Walter Béneke, un tractor de alta velocidad

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Esta es la primera de una serie de conversaciones que sostienen Óscar Picardo, Roberto Salomón, Roberto Galicia, Roberto Huezo y Eduardo Sancho para rescatar la memoria de personajes y hechos históricos de El Salvador. Este es el turno del primer superministro: Walter Béneke.

Lo único permanente en la realidad social es la transformación

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Nohel Meléndez Reyes

Nohel Meléndez Reyes

Lo único permanente en la realidad social es la transformación

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Las elecciones presidenciales del pasado 3 febrero en El Salvador han sido históricas. En realidad, antes que iniciaran, ya podíamos decir que lo eran. Por primera vez después de la firma de los Acuerdos de Paz, una tercera opción tenía posibilidades reales – así lo demostraban las encuestas de opinión – de ganar las elecciones y con esto iniciar el rompimiento del sistema de partidos políticos construido durante los últimos 27 años.

En El Salvador, el sistema de partidos políticos se encuadra dentro de los sistemas competitivos. Específicamente es un sistema de pluralismo polarizado, en las palabras del politólogo italiano Giovanni Sartori. Este sistema se caracteriza principalmente por tener partidos predominantes que utilizan a los partidos pequeños del sistema para generar gobernabilidad y que crean dinámicas centrífugas en los ámbitos ideológicos y programáticos.

En este sentido, la victoria en primera vuelta de la fórmula presidencial de Gana/NI/CD terminó de construir este calificativo de histórica. Pero esta victoria electoral, así como otros hechos sociales – y por lo tanto políticos – relevantes acontecen dentro de un contexto social determinado. Ellos no son efectos espontáneos de una campaña electoral, sino el resultado de años de desgaste político.

Para el caso de El Salvador, como bien lo menciona Óscar Picardo, una razón importante es el desgaste ético de los grandes partidos políticos. A este elemento me gustaría agregar una categoría que, pienso, puede resumir la conducta de las comisiones o cúpulas políticas de estos partidos: el autoengaño. En el ámbito de la psicología social, Leon Festinger estudió el fenómeno que él llamaba disonancia cognitiva, este es un conflicto que emerge debido a la diferencia entre nuestros pensamiento, acciones y sentimientos.

Una de las salidas menos apropiadas ante esta situación es el autoengaño. Es decir, crear un conjunto de argumentos que justifiquen nuestras acciones para poder sobrellevar esta paradoja sin tener que afrontarla o modificarla. En el caso salvadoreño, los partidos FMLN y Arena, o por lo menos sus principales líderes, justificaban sus acciones bajo el argumento o lógica implícita que la realidad salvadoreña está condenada a la pobreza, y por eso no valía la pena asumir grandes costos y sacrificios personales para crear un proyecto transformador a largo plazo – eso lo demostraron durante sus 30 años de gobierno.

Este profundo entendimiento conservador de la realidad llevó a la utilización de las organizaciones públicas en beneficio de intereses de grupos aislados y en detrimento de los intereses de las mayorías – y ni hablemos de las minorías. Pero como el politólogo liberal Samuel Huntington mencionaba, toda institución es el reflejo de intereses enmarcados en un determinado contexto histórico.

Por lo tanto, cuando esas instituciones dejan de representar los intereses de la sociedad entran en un proceso de decadencia política. Para el caso del FMLN y Arena, así como fue antes el caso del PCN y PDC, han iniciado su decadencia política, y sus reformas internas van a definir la rapidez o lentitud con la cual este proceso va a desarrollarse.

Hablemos sobre los resultados electorales

Todo lo anterior se puede sustentar, en gran parte, por los resultados de las elecciones presidenciales. Los resultados finales no solo reflejan una victoria de Gana/NI/CD, o específicamente de Nayib Bukele como candidato antisistema, sino también reflejan un profundo mensaje de la ciudadanía. Por eso a continuación, vamos a hacer una revisión de estos resultados y apuntar algunas hipótesis preliminares que deben ser comprobadas y profundizadas en futuros esfuerzos académicos.

Vamos a utilizar un abordaje deductivo para ordenar las ideas. En ese sentido, la participación electoral en las pasadas elecciones fue del 51.88 % del padrón electoral. Desde una comparación nacional, esto representó una disminución con tendencia a la baja, en comparación a las últimas tres elecciones presidenciales – 2004 (66.1 %), 2009 (62.9 %) y 2014 (55.3 %). Y también en comparación al promedio histórico de participación desde la firma de los Acuerdos de Paz que ha sido del 55.02 % para las elecciones presidenciales.

A nivel centroamericano, también se encuentra por debajo del promedio de la región: 64.7 % para el año 2014. Estos datos fueron obtenidos del Estudio sobre Participación Electoral en América Central, y de ellos se puede apuntar la siguiente hipótesis: existe una tendencia histórica a la disminución de la participación electoral en las elecciones presidenciales en El Salvador. Esta idea tiene que ser contrastada con base a la falta de depuración constante del padrón electoral salvadoreño – por particularidades como el fenómeno de la migración irregular, alta tasa de homicidios, entre otros.

Con respecto a la cantidad de votos obtenidos por cada partido, de mayor a menor tenemos los siguientes resultados. Gana/NI/CD obtuvo 1,434,856 votos, representando el 53.10 % de los votos totales. La coalición Arena/PCN/PDC/DS obtuvo 857 mil 084 votos, representando un 31.72 % de los votos. El partido FMLN obtuvo 389 mil 289 votos, representando el 14.41 % de los votos. Y finalmente, el partido Vamos obtuvo 20 mil 763 votos, representando el 0.77 % de los votos.

Este contexto apunta a por lo menos el surgimiento de tres grandes ideas. Primero que los principales dos partidos políticos históricos, Arena y FMLN, han perdido una cantidad importante de votos. Para el caso de Arena, el resultado de estas elecciones representó una disminución del 18.18 % de los votos con respecto a la última elección presidencial. Esto con el agravante que en estas elecciones participó en una colación con otros tres partidos políticos, por lo tanto, se infiere que obtuvo apoyo adicional.

En el caso del FMLN, la pérdida de votos fue mucho más grave, llegando a disminuir su votación con respecto a las elecciones presidenciales anterior en un 70.41 %. Cabe mencionar que estas comparaciones se realizan con base a los resultados electorales en primera vuelta de las elecciones presidenciales del año 2014.

La segunda idea es la confirmación del éxito electoral que representa el candidato antisistema Nayib Bukele, y su estrategia de campaña electoral con base en las redes sociales. Sobre la primera parte de esta idea, el partido Gana obtuvo un aumento de votos con respecto a las elecciones presidenciales anterior del 366.46 %. Para el caso de la elección anterior su participación se realizó dentro de una coalición y en esta elección fue como una alianza electoral. En este sentido, no ha sido la participación conjunta al lado de otros partidos políticos el elemento diferenciador, sino la participación de Nayib Bukele.

Sobre la segunda parte de esta idea, la estrategia digital de la candidatura de la fórmula presidencial Gana/NI/CD ha roto con el mito de la importancia actual del trabajo territorial. Esto no significa que el trabajo de campo debe ser totalmente reemplazado, pero sí que debe ser medido el nivel y diferencias en la penetración digital de redes sociales como WhatsApp, Facebook y Twitter. Un inicio interesante de lo anterior es la visualización de las interacciones en Twitter durante el día de las elecciones realizada por James Humberstone.

Esta idea debe ser relativizada con el hecho que esta alianza gastó la mayor cantidad de dinero en su campaña electoral, representando el 36.63 % de los 25.8 millones de dólares invertidos por todos los partidos políticos. Así como también su inversión publicitaria se concentró un 88 % en las pautas televisivas, es decir, un medio de comunicación clasificado como tradicional.

Finalmente, la tercera idea es la cantidad relativamente relevante de votos nulos en estas elecciones. Los partidos pequeños que participaron en coalición como PCN, PDC y DS, así como el nuevo partido Vamos que participó con su propia fórmula, obtuvieron un promedio de 13 mil 187 votos. Cuando la cantidad de votos nulos totales fue de 25 mil 770, un número irrelevante en términos porcentuales con respeto a los votos totales, pero interesante en comparación a estos partidos políticos pequeños.

Los primeros desafíos del nuevo gobierno

Ahora que Gana/NI/CD han ganado las elecciones, existen más dudas que certezas con el nuevo gobierno que se está formando. En primer lugar, no se sabe el nivel de influencia que el partido Gana, como partido oficial en gobierno, va a tener dentro de la administración del presidente electo Nayib Bukele. Durante esta semana después de las elecciones, los líderes del partido Gana han dicho hasta el cansancio que la formación del gobierno es facultad únicamente del presidente electo. Sin embargo, la duda continua en una ciudadanía que no confía en las cúpulas de los partidos políticos.

De igual forma, debido a la concentración de la campaña en la figura del presidente electo, es difícil identificar liderazgos que vayan a asumir cargos estratégicos en el nuevo gobierno, y al mismo tiempo no vayan a descuidar la consolidación de su partido Nuevas Ideas. En este punto es posible que se presente el dilema de la mezcla entre partido y gobierno, y en este caso entre el partido Gana, Nuevas Ideas y CD y el gobierno para ser más precisos.

Sobre su capacidad de generar gobernabilidad en una Asamblea Legislativa con mayoría opositora, parece a primera vista que tendrá menos problemas que los pensados en un inicio. A pesar de tener solo 11 diputados gracias al partido Gana y uno al partido CD, en menos de una semana desde su victoria electoral, la bancada legislativa del PCN – ocho diputados – y el PDC – tres diputados – han ofrecido su apoyo al presidente electo. A esto se suma el apoyo puntual de diputados del partido Arena, FMLN y el diputado no partidario.

Existe también una incógnita sobre el equipo de trabajo que liderará el proceso de transición de gobierno. A una semana de las elecciones, el primer tuit del presidente electo ha sido para comunicar una reunión con la embajadora de Estados Unidos, sin lugar a duda un claro mensaje en materia de política exterior – aquí no estamos contando las interacciones como likes o retweets.

Pero es preocupante que el segundo tuit del presidente electo fue destinado a denunciar la contratación de nuevos funcionarios públicos, el cambio de contratos y el aumento de salarios dentro del actual gobierno. En conjunto con su tercer tuit que expresaba la falta de voluntad para una transición ordenada, generó una reacción del presidente Sánchez Cerén en la cual emitía un decreto a través del Ministerio de Hacienda que prohibía todas las acciones mencionadas anteriormente. Nuevamente, un ejemplo sobre la necesidad de reinterpretar la dimensión del impacto de las redes sociales en nuestras actuales sociedades.

El penúltimo elemento que pienso es interesante destacar es de naturaleza cualitativa. Después de las elecciones la ciudadanía salvadoreña ha recobrado la idea que es posible opciones diferentes – de forma y fondo – al momento de elegir a sus funcionarios públicos. Este contexto abre las posibilidades a nuevos partidos políticos, algunos que ya están inscritos como Nuevas Ideas y Vamos, y otros que están en proceso de inscripción como Nuestro Tiempo.

Es probable que los partidos políticos históricos, como instituciones que representan tiempos del conflicto armado, hayan llegado a un punto de decadencia política crítico. Esto le añade una gran responsabilidad al nuevo gobierno, el cual despertó una alta expectativa en la población y, por lo tanto, será altamente cobrado durante su gestión.

Finalmente, el nuevo gobierno del presidente electo Nayib Bukele tendrá que afrontar, desde mi punto de vista, su mayor paradoja en el corto plazo: la naturaleza de las transformaciones sociales. Porque ellas buscan modificar la situación actual, pero no significan un quiebre radical con respecto a la situación anterior.

Quiere decir que las expectativas de la ciudadanía sobre una forma totalmente nueva de ejercer política – en su sentido amplio – va a contrastarse con las posibilidades reales de administrar las organizaciones públicas. Finalmente, las transformaciones siempre recogen elementos del pasado, y crean nuevas síntesis que en el futuro también provocarán transformaciones. Esta es la naturaleza dialéctica de la realidad social, creada, modificada e interpretada por los seres humanos, e imposible sin ellos.

“LA EDUCACIÓN DEBERÍA ENSEÑARNOS A SER CIUDADANOS MUNDIALES”

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Óscar Luna

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Este es el sexto podcast dedicado a la educación que producimos desde Disruptiva. En esta ocasión hablamos sobre cómo enseñamos historia y estudios sociales con el historiador Roberto Turcios.

LOS NORMALISTAS: LA EDUCACIÓN ES UN CAOS, UNA ANARQUÍA

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ÓSCAR LUNA

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Este es el cuarto podcast sobre educación de la revista Disruptiva. Esta vez hablamos con Rosario Melgar de Varelas y Consuelo Cabezas de Linqui, dos mujeres que llevan más de 60 años trabajando juntas en temas de educación, ellas son Las Normalistas.

EDUCAMOS COMO EN LOS 1900

Este es el segundo podcast de la serie: ¿Qué se enseña en El Salvador? En esta oportunidad hablamos con Bruce Claxton un profesor en el Savannah College Of Art & Design. Es uno de los diseñadores industriales más exitosos del mundo y con él exploramos cuál es su visión de educar: trabajo en equipo y observar antes de hacer.

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“DEBEMOS SUPERAR EL PROCESO DE FORMACIÓN DOCENTE COMO ALGO DONDE SOLO ESTÁN LOS DOCENTES”

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Óscar Luna

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“DEBEMOS SUPERAR EL PROCESO DE FORMACIÓN DOCENTE COMO ALGO DONDE SOLO ESTÁN LOS DOCENTES”

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En esta ocasión hablamos con el formador de formadores, uno de los encargados de educar a quien educa a los niños de este país: Carlos Rodríguez, coordinador del Instituto de Formación Docente.

EDUCAMOS COMO EN LOS 1900

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