Balmore Pacheco
Balmore Pacheco

Balmore Pacheco

Director de Egresados y Graduados, Universidad Francisco Gavidia
Estudiante del Doctorado en gestión Pública y Ciencias Empresariales, ICAP.

Reflexiones sobre el pensamiento de Kenichi Ohmae acerca del nuevo escenario global

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La propuesta de Kenichi Ohmae

En la primera parte de su libro “El próximo escenario global. Desafíos y oportunidades en un mundo sin fronteras”, Kenichi Ohmae, plantea una compilación de ideas que intentan demostrar que las reglas económicas, políticas, sociales, corporativas y personales imperantes en los inicios del siglo XXI guardan muy poca relación con las que prevalecían 20 años atrás. Congruente con ese marco de ideas el autor afirma que “tiempos diferentes exigen un nuevo guion” (Ohmae, 2004), en clara alusión a la necesidad de adecuar las reglas que rigen la dinámica económica mundial a la nueva realidad imperante.

Los argumentos que inspiran los planteamientos del autor son la resultante de lo que él llama una mirada de primera mano a lo que ocurre en el mundo, destacando casos emblemáticos de algunos países como China (ciudad de Dalian), Estados Unidos de América (ciudad de Detroit), Irlanda, Finlandia, Japón, entre otros. De estas y otras experiencias observadas en el mundo, Kenichi Ohmae (2004), identifica nuevas fuerzas del próximo escenario global, por ejemplo; i) las alianzas y fusiones estratégicas internacionales, las cuales considera de gran importancia y hasta vitales en el mundo corporativo y empresarial; ii) la ruptura de la usanza tradicional de marketing por etapas, por un modelo de penetración simultánea en varios mercados a nivel global; iii) la apuesta a la investigación y desarrollo en la búsqueda de mayor calidad y costes razonables; iv) la incorporación de tecnología que posibilite mayor rapidez en el flujo de información y haga más eficientes los proceso productivos y de servicios; y v) la ampliación de la perspectiva de mercados locales a mercados globales, basados en la filosofía de “pensar globalmente y actuar localmente” (el caso de Riverdance, un espectáculo de origen y raíz profundamente irlandesa, pero con gran significado y atractivo internacional).

Con base en estos argumentos, el autor define el próximo escenario global como un mundo entrelazado e interdependiente, economías ya no locales sino globales, en constante movimiento, en las que se encontrarán actores económicos compitiendo por la atracción de los públicos y mercados internacionales. A lo anterior se suma –en el planteamiento de Kenichi Ohmae– la ruptura del tradicional concepto Estado – Nación, sustituido por el de Región – Estado, caracterizado por un contexto de economía internacional sin barreas físicas, aduaneras y arancelarias, más bien integrada mediante tecnologías de la información y la comunicación que posibilitan el fluido y veloz intercambio comercial a escala global.

La competitividad corporativa y de las economías mundiales también requerirá –en el nuevo escenario global– autonomía y el desarrollo de la capacidad de reinversión local, que permita aprovechar las oportunidades comparativas de los territorios, las poblaciones y las culturas, tal como como ocurrió con la ciudad de Dalian, que tuvo la capacidad de convertirse en una Región – Estado de facto, estableciendo su propia agenda económica, pese a que formalmente continuó siendo parte de la República Popular de China. El éxito económico de las empresas de Dalian estribó precisamente en su capacidad de reconvertirse y asumir el compromiso con el nuevo escenario económico mundial y de abrirse su propio camino, mediante prácticas de libre comercio basadas en la cibernética. Ahora, Dalian y otras ciudades de la República Popular de China, luego de rechazar la centralización económica dictada por Pekín, han abrazado el nuevo escenario global, integrándose al comercio internacional, con autonomía para aprovechar sus propias ventajas comparativas y ofrecer algo diferente que lo distingue de sus competidores.

Por otra parte, la integración al nuevo orden económico mundial, en la línea de las argumentaciones de Kenichi Ohmae (2004), exige un genuino compromiso con la educación de la población. Irlanda, con una población relativamente pequeña, tuvo como punto fuerte para su despegue económico en la segunda mitad del siglo pasado, un alto nivel educativo de su gente, con un número importante de personas que además de su lengua nativa hablaban el inglés, el alemán, el sueco y el italiano, base para los procesos de investigación y desarrollo de sus productos y servicios, así como para la internacionalización de sus empresas y de su economía en general. Un caso similar de apuesta decidida a la educación de su población es el de Finlandia, a pesar que al igual que Irlanda, se encuentran en la periferia de Europa y con relativo aislamiento físico, han sido capaces de integrarse a los mercados internacionales tendiendo puentes tecnológicos que les permite una eficiente interconectividad con el mundo y ser parte del nuevo escenario global. Finlandia, es hoy en día un referente inobjetable del alto desarrollo educativo de su gente y de innovación en las telecomunicaciones, basando su desarrollo económico y comercial en la industria del conocimiento.

Kenichi Ohmae (2004), respaldado en las argumentaciones y hechos precedentes, en un intento por responder a la pregunta ¿Qué es la economía global y qué caracteriza la nueva economía que se disfruta en lugares como Dalian, Dublín y Helsinki? Resume que la economía global está basada en una realidad en la que la ausencia de fronteras ha dejado de ser un sueño, para convertirse en una realidad, lo que se ha visto favorecido por la creciente revolución cibernética y la ampliación de las comunicaciones electrónicas. Agrega que esta nueva realidad es irresistible y está destinada a ejercer un impacto en todas los actores económicos: empresarios, políticos, burócratas, pero fundamentalmente en todos los ciudadanos, por lo que no tiene sentido quejarse de su presencia o pretender que desaparezca, estará presente y la gente tendrá que aprender a convivir con ella. El éxito de las empresas, y mas aún la supervivencia de éstas, requerirá del desarrollo de esta perspectiva y de la construcción de relaciones con el resto del mundo. Algunas empresas han comprendido este nuevo orden global, respondiendo con éxito a la economía sin fronteras, siendo común ahora que las fases de la cadena de valor en la producción de mercancías (investigación y desarrollo, manufactura, marketing, ventas, etc.) se lleven a cabo fuera de las fronteras de la casa matriz, en diferentes países del mundo.

Siempre en el intento de respuesta a la pregunta antes señalada, el autor propone que a nivel interno –refiriéndose al caso de China– los Estados nacionales deberán extirpar lo que él califica como los “tres cánceres” que afectan a la sociedad: i) la corrupción endémica del gobierno; ii) el soborno; y iii) la decrépita burocracia. Si bien esta argumentación del autor se refiere al caso concreto de la República Popular de China, lo cierta es que no es una realidad únicamente en este país.

La reinvención económica

Siempre en el intento de responder a la pregunta: ¿Qué es la economía global y qué la caracteriza?, y con la intención de proponer procesos de reinvención de las economías nacionales, Kenichi Ohmae plantea que muchos de los preceptos de la teoría económica han perdido validez y vigencia en el nuevo entorno global, estando divorciados de la realidad que viven los países y el mundo en general. Hace una férrea crítica al pensamiento de economistas clásicos como Adan Smith (siglo XVIII), David Ricardo (1772-1823) y John Keynes (1883-1946), cuyas teorías si bien reconoce que en algún momento tuvieron validez, en la actualidad la han perdido casi totalmente. Kenichi Ohmae aboga por la teoría de la complejidad, que permite abordar la problemática económica en su totalidad, iniciando por aceptar que la economía global y la cibereconomía son radicalmente diferentes de la economía del siglo XX, incluso muchas veces contrarias a ella, pues en palabras del autor “solo comprendiendo mejor la realidad económica, seremos capaces de interpretarla». (Ohmae, 2004).

Análisis del pensamiento de Kenichi Ohmae

La descripción del nuevo escenario global, sus desafíos y oportunidades, revela sin duda la enorme capacidad prospectiva que tiene el autor, anticipándose a eventos y dinámicas económicas, políticas y culturales que hoy en día son una realidad. La caracterización que Kenichi Ohmae hace de las economías tradicionales y de los desafíos que deberán enfrentar los países para emerger en el concierto de las economías globales, lanza retos importantes en la forma de pensar y concebir el comercio y los negocios a escala global. Sin duda, a la luz del planteamiento que el autor hace en la primera parte de su obra, habrá que repensar axiomas que la economía clásica ha dado por años como valederos, pero que este nuevo escenario económico global los ha puesto en cuestionamiento, como es el caso del concepto de Estado-Nación, y las consecuentes medidas de proteccionismo comercial y barreras arancelarias que han caracterizado a muchas de las economías del mundo. Por el contrario, la apuesta que exige este nuevo escenario global –en palabras de autor– es la ampliación de la perspectiva de mercados locales a mercados globales, que como se señaló antes estén basados en la filosofía de “pensar globalmente y actuar localmente”. Esto a su vez, exige un pensamiento disruptivo sobre la forma de hacer mercadeo, transitando del mercadeo por etapas a un modelo de marketing de penetración simultánea en variados mercados a escala mundial. En tal sentido, las medidas de proteccionismos económicos están condenando a los países al fracaso, pues el nuevo escenario exige economías entrelazadas e interdependientes, libres de barreas físicas y aduaneras, impone más bien la necesidad de abrirse e interconectarse para el fluido rápido y expedito de mercancías y servicios.

De allí, que el éxito de las empresas, y en algunos casos su sobrevivencia, requerirá del desarrollo de esta perspectiva y de la construcción de relaciones con el resto del mundo. Aquellas empresas que entiendan este nuevo orden global, respondiendo a los preceptos de una economía sin fronteras, sin duda tendrán el camino allanado para la competitividad global.

Por otra parte, apuestas a temas como la educación, el combate a la corrupción, la desburocratización en los procedimientos de hacer negocio y la transparencia, sin duda también son claves para la inserción de las economías nacionales a una escala global. El nuevo escenario global, a la luz de los planteamientos del autor, también es un tema de transparencia y gobernabilidad, de apuesta a la generación de competencias productivas y ciudadanas de la población, por lo que en la visión estratégica de desarrollo económico y social de los países, estos temas deberán estar presentes.

Reflexiones finales

  • Cabe preguntarse si las reglas que rigen la economía global son únicamente el resultado del comportamiento de variables estrictamente económicas, o bien, si detrás de este ordenamiento económico mundial existen otros actores externos que deliberadamente introducen variables que refuerzan el panorama geopolítico – económico mundial, tendente a mantener la hegemonía de las economías tradicionalmente más poderosas y que han dominado el planeta.
  • En la misma línea de la idea anterior, cabe señalar, que si bien el escenario global frente al que se están enfrentando las economías mundiales es una realidad ante la cual muy poco pueden hacerse, cabe cuestionarse si este nuevo escenario global es el deseable en términos de constituir una alternativa que permita reducir los niveles de inequidad entre los países y sus poblaciones. Lo anterior considerando que los niveles de crecimiento económico y desarrollo social a escala mundial no siempre han sido los esperados, particularmente en las economías de los países no desarrollados, con lo que podría pensarse que este modelo económico global lo que está haciendo es perpetuando y reproduciendo las históricas desigualdades e inequidades existentes entre países desarrollados y no desarrollados.

En el contexto global actual, ha quedado al descubierto que los recetarios económicos implementados tanto por los Estados Unidos como por las agencias financieras internacionales (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional), tanto en los países industrializados como en los no industrializados, no han sido eficaces para frenar la desaceleración económica mundial y sus efectos sociales adversos, por lo que hacia el futuro se requerirá construir una nueva racionalidad en la definición de las medidas económicas a implementar.

Por otra parte, también cabe preguntarse si ese nuevo escenario global conocido como la globalización, es un modelo estable resultante del rompimiento de las teorías clásicas de la economía, o si en cambio estamos frente a un estadio temporal de un arquetipo cicliquito que tarde o temprano nos llevará dónde estábamos antes. Este razonamiento nace a partir de algunos casos de reversión al proteccionismo económico (caso de Estados Unidos con Trump que ha fortalecido las barreras fronterizas y arancelarias para proteger la producción nacional) y a la desintegración económica (caso conocido como Brexit, la separación de Inglaterra de la Unión Europea y los acontecimientos separatistas de Cataluña en España).

Bibliografía

Morán, Roberto y Pacheco, Rolando. (2017). Estados Unidos con Trump-Análisis geopolítico y geoeconómico y propuesta de mejora. Ensayo en el marco del curso Geopolítica, comercio y negocios, Doctirado en Gestión Pública y Ciencias Empresariales. ICAP. Costa Rica.

Ohmae, Kenichi. (2004). El próximo escenario global. Desafíos y oportunidades en un mundo sin fronteras. Verticales de bolsillo management. España.

PNUD (2013). Informe sobre desarrollo humano El Salvador 2013. Imaginar un nuevo país. Hacerlo posible. Diagnóstico y propuesta. El Salvador: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

 

 

 

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