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Anulando la creatividad en el aula…

Mi buena amiga Claudia Meyer publicó en la Red de Profesores Jóvenes SV en Facebook -Red Sofa un artículo de Rocío López Valdepeñas titulado: “7 cosas que hacemos los docentes y que matan la creatividad de los alumnos”. El artículo parte de la siguiente premisa: “La creatividad consiste en asumir riesgos y, por eso, necesita de cierto entrenamiento emocional. Sí, como lo oyes, la creatividad se entrena…”. La mayoría de principios parten de situaciones didácticas y pedagógicas reales; vamos a comentar algunas de estas circunstancias. 

Hacer todos lo mismo”: es algo cotidiano, y debido a la zona de confort de los docentes sobre todo a la hora de evaluar- se replican actividades a las que todos se tienen que plegar, y lo peor, se esperan resultados similares al margen de las inteligencias múltiples que hay en el aula. “No dar el mismo valor a todas las Inteligencias y materias”: en nuestra tradición Matemáticas y Ciencias es mucho más importante que educación artística y educación física, un grave error que atenta contra la integralidad formativa. “No premiar la iniciativa”: Es más, hasta se castiga la creatividad cuando los estudiantes proponen visiones distintas a las del docente. “No hablar de emociones”: Pese a que somos seres con un modo de inteligencia sentiente, el enfoque racionalista excluye en el aula todo lo relativo a las emociones, incluso se ha etiquetado como un aspecto ridículamente femenino. “Dar demasiada importancia a los errores”: Creo que esto es lo más relevante del artículo, y es una práctica de evaluación recurrente; tenemos que ver el error como una oportunidad de aprendizaje; y finalmente “No tener tiempo para proyectos personales”. 

Rocío pone sobre la mesa un tema sustancial para el futuro y para el crecimiento económico de un país; en efecto, si no potenciamos la creatividad, la innovación, la curiosidad científica y el riesgo no tendremos ingenieros ni profesionales en el campo de las ciencias puras, y por ende menos investigación aplicada y patentes. También seremos un país que valora poco el arte y el desarrollo físico humano (atletismo). En síntesis, seguiremos siendo un país consumidor de soluciones, y… difícilmente nos destacaremos a nivel deportivo 

La mayoría de pruebas estandarizadas en las que han participado nuestros estudiantes concluyen: “Los estudiantes conocen, pero no comprenden ni pueden aplicar lo que conocen”; en términos taxonómicos de Bloom, tenemos un modelo educativo eminentemente cognitivo y teórico (libro-pizarra), con limitada experimentación. 

Quisiera destacar, que al final del artículo hay un espacio para comentarios, y llama la atención la gran cantidad de comentarios destructivos de muchas personas que se han tomado el tiempo para descalificar la reflexión; muchos de ellos haciendo alusión a su experiencia docente. Sin lugar a dudas no son buenos maestros. 

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