La comunidad salvadoreña beneficiaria del Estatus de Protección Temporal, o TPS, amaneció este miércoles 26 de octubre, en la incertidumbre, después de que se conoció que las negociaciones entre la administración Biden y los demandantes que tenían aún mantenían este beneficio con vida fracasaron.

Esta noticia pone en riesgo los permisos de trabajos a más de 200,000 salvadoreños, quienes podrían exponerse al riesgo de una deportación. La medida no solo afecta a la diáspora salvadoreña, sino que también a hondureños, nicaragüenses y haitianos, entre otras comunidades inmigrantes, que tenían una vía legal para mantener su estadía en Estados Unidos.

Conversamos con Teodoro Aguiluz, representante de Crecen / Houston, una de las organizaciones que ha trabajado por acompañar a la comunidad salvadoreña en su lucha por el TPS, para entender que es lo que pasó y las repercusiones que podría haber si el estatus temporal termina.

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