Aula La Unión
Dr. Felipe Rivas

Dr. Felipe Rivas

Educación en tiempos de cuarentena

La pandemia tiene en cuarentena todo, la educación no es la excepción. En pocos días, la mayor parte del mundo se encuentra sin procesos educativos tradicionales, 1500 millones de estudiantes de primaria y secundaria de todo el mundo están fuera de los centros educativos, así como 63 millones de maestros. La UNESCO reporta 826 millones de alumnos sin computadoras en su domicilio, 43 % (706 millones) de estudiantes sin acceso a internet y 56 millones viven en zonas sin señales para dispositivos. A esta realidad se agrega que 370 millones de niños están sin comida escolar, esto es de alto impacto nutricional en los países de mayor pobreza, en donde representa la única comida saludable. 

Las medidas de aislamiento evidencian las asimetrías existentes y las profundizan, y suponen un retroceso educativo que tiende a profundizar las desigualdades, principalmente por la condiciones económicas y sociales de la gran mayoría de la población.  

En esta coyuntura, un factor esencial es la brecha digital, la disponibilidad de recursos tecnológicos, ausencia de conectividad y la capacidad docente como para enfrentar la educación a distancia, acelerada y modalidades flexibles. 

En cuestión de días pasamos a una educación teóricamente virtual, sin la preparación adecuada, ni los recursos disponibles y nuevamente nos enfrentamos con improvisación. Se evidencia la falta de prioridad en la educación, la ausencia de políticas de Estado y la baja inversión. Los países con mejores éxitos en esta coyuntura son los que tienen una fortaleza en los sistemas de salud y educación pública porque el gran desafío es la acción colectiva de la ciudadanía. 

Se debe reconocer la asimetría en la educación por las condiciones económicas y sociales persistentes, desigualdades en el ingreso y condiciones por área rural, género y etnia. Es evidente la falta de acceso digital y recursos tecnológicos (internet, dispositivos, hardware, software), la poca preparación docente y de todos los sistemas públicos y privados para una educación en línea.  Estamos lejos de “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”, objetivo 4 de los ODS. 

No obstante, se ponen a prueba los aprendizajes con una mediación pedagógica a distancia, virtual y en familia y, sin duda, se marca una etapa de grandes desafíos 

El Salvador en esta pandemia 

El acceso y cobertura a una educación de calidad es limitado, no se logra la universalización y el pleno derecho humano a una educación de calidad para todos y todas. La cobertura en educación inicial es del 6 %, parvularia 57 %, primaria el 82 %, tercer ciclo 57 % y media un 38 %. (MINEDUCYT, 2019). 

Los 5,164 centros educativos se mantienen cerrados desde 11 de marzo, más de 1,2 millones de estudiantes y 46,277 docentes están en confinamiento. De forma similar, se encuentran aproximadamente 200 mil estudiantes del nivel superior 

En ese contexto, es importante recordar que únicamente, 57 % de la población tiene acceso al internet (3.7 millones de usuarios). Según la organización Internet World Stats.  Asimismo, del total de población que son estudiantes, (10 años y más) solo 61 % tiene computadora y un 44.8 % lo hace desde un celular. (FUSADES – tomado de EH 2018). 

La pandemia visibiliza la movilización de planes y acciones contingenciales de buena voluntad del Ministerio de Educación y los diferentes centros educativos, sin embargo, su impacto se reduce por la falta de conectividad, acceso a dispositivos y la preparación docente. La cuarentena visibiliza y profundiza las asimetrías, lo que sin duda aumenta los rezagos y las desigualdades en los aprendizajes.  

Asimismo, como ocurre en las emergencias del tercer mundo, se disminuye la inversión en educación. El presupuesto para 2020 es de $1,039 millones, aproximadamente el 3.7% del PIB, no obstante, se anunció la primera reducción de presupuesto en educación por $28 millones de dólares programados para mejorar la infraestructura escolar. 

Educación con Jóvenes y Adultos 

Se mantienen programas de alfabetización, educación básica y alfabetización para jóvenes y adultos, particularmente programas de modalidades flexibles como segunda oportunidad para quienes abandonaron el sistema y no lograron una educación oportuna. Estas modalidades han sufrido recortes presupuestarios y de cobertura en los últimos años. Pasó de $9.2 millones en 2016 a $3.8 millones en 2020. La cobertura en modalidades flexibles disminuyó de 41, 717 personas en 2019 a 35,000 en 2020, las cuales se atienden en 428 sedes. 

En los meses de cuarentena, no hay reporte que continúen los procesos de alfabetización, pero si las modalidades flexibles para jóvenes y adultos que terminan sus estudios en tercer ciclo y bachillerato. Además, con una ventaja especial que la modalidad acelerada y semipresencial, ya tiene antecedentes de trabajo en línea, existe evidencia de disciplina en los estudios tanto de docentes como estudiantes, hay suficiente material en módulos de trabajo, es una modalidad tercerizada que la ejecutan universidades y organizaciones no gubernamentales, entre otros. 

En esta coyuntura, la mayor ventaja la tienen los centros que se anticiparon con educación virtual, además de las universidades en carreras a distancia y semipresencial, algunos bachilleratos y la educación con modalidades flexibles para jóvenes y adultos (tercer ciclo y bachillerato), que ya contaba con tutorías a distancia, los cuales son ejecutados por instituciones implementadoras como universidades, AGAPE, FE y Alegría y FIECA. 

Se debe destacar que, pese a las limitantes mencionadas, el Ministerio de Educación creó un plan de contingencia – plan de continuidad educativa a través de clases virtuales y con la elaboración y seguimiento de la educación a través de guías de estudios, usando tecnología. Se adecuaron espacios en el sitio web del Ministerio de Educación, de tal manera que se podría dar clases en internet, seguimiento y guías escolares para los estudiantes sin acceso a las nuevas tecnologías.  

Por su parte, los docentes han utilizado todo tipo de dispositivo y plataforma para el seguimiento. Existe un monitoreo desde las departamentales y unidades centralizadas. En EDJA: Adecuación del sistema de educación en modalidades flexibles. Las tutorías semipresenciales se transformaron en virtuales.  

Ahora bien, dada la realidad de país y las condiciones del sistema, sin duda el rezago educativo tendrá que atenderse de forma continua y preparar el regreso a la educación, revertir la tendencia y adecuar el sistema. Por consiguiente, se debe insistir en replantear el enfoque educativo, atender desde una política de Estado e incrementar los recursos. 

Grandes pérdidas coyunturales… 

Ahora, la coyuntura desarrollada en El Salvador deja algunas alertas más preocupantes. La pandemia y las medidas desarrolladas en el país dejan grandes pérdidas, las cuales no se podrán recuperar tan pronto. 

En educación será un rezago educativo y profundización de las asimetrías. Será necesario replantear el sistema y los procesos. El ideal es asumir una política de Estado, con un plan coherente y el financiamiento adecuado que garantice el cumplimiento de los ODS.  

La democracia y la participación de la ciudadanía. La pandemia ha sido la excusa para militarizar, aumentar las violaciones a los derechos humanos, restringir las garantías constitucionales, detenciones arbitrarias, retención ilegal de personas, uso excesivo de la fuerza, agresiones físicas y sicológicas, la movilidad y libre circulación, el acceso a la información y la participación ciudadana. Se fortalece el poder de los gobiernos frente a la sociedad civil, aumentando el autoritarismo, se debilita la democracia frente al militarismo. 

El impacto económico. Será sin precedentes por frenar la oferta global y local, a pesar de existir una demanda constante. Esto lleva a un decrecimiento estimado del 5,4 % del PIB y una pérdida de empleos formales, entre 80 y 110 mil, en una economía que la informalidad representa más del 70 % de la población nacional. Las soluciones siguen siendo más deuda pública, se estima del 85 % del PIB para 2020 y 90 % para 2022. Esta realidad debería permitir promover la renegociación de la deuda externa, la reactivación económica, en particular apoyar el sector informal y la micro y pequeña empresa. Sustituir el debate de la falsa dualidad sobre salud y economía, por concertar un plan de reactivación y desarrollo sustentable. 

Seguridad. Las extorciones y violencia continuaron en la cuarentena, a pesar de una significativa disminución de los homicidios en los primeros meses del año. En tres días, la actividad delictiva ocasionó más de 51 homicidios, superando las muertes por enfermedades, incluida el Covid 19. Asimismo, se evidencia un aumento de la violencia de género, destacando violencia intrafamiliar y feminicidios.  

Algunos desafíos en lo educativo 

Esta coyuntura permite entender mejor las diferencias en la educación tradicional y bancaria que se basa en la memorización e instrucción, los procesos educativos que trasciende a los centros educativos y que representan los aprendizajes significativos. Los nuevos roles docentes, de la familia y la comunidad son relevantes para replantear lo educativo. 

No obstante, la realidad se impone y debe transformarse en una oportunidad para recrear los aprendizajes significativos.  Algunos desafíos: 

  • Es fundamental reinventar la pasión por la educación desde la familia y en comunidades de aprendizaje a través de las comunicaciones y educación semipresencial y a distancia.  
  • Promover el conocimiento será determinante del futuro inmediato sobre todo en un contexto de miedo – terror – políticas populistas y de control social. Hay que tener presente que en muchos países se dirige sin Políticas de Estado y lo peor apartando a los especialistas y sin ciencia, ni preparación y se ha basado en intereses de grupo políticos y económicos 
  • La automotivación, motivación y disciplina. Sin emoción, motivación y pasión por lo que estudiamos no hay aprendizaje, esto nos lo demuestra la neuroeducación y la historia de la humanidad. En este contexto, también necesitamos una dosis de organización y disciplina para tener resultados. Algunos centros educativos, optaron por guías de trabajo, saturando a los estudiantes y sus padres, evaluando desproporcionadamente y perdieron en poco tiempo el rumbo y objetivos del aprendizaje. 
  • Por lo tanto, no debemos perder de vista planificar, organizarnos y disponer un buen espacio de desarrollo de aprendizajes contextualizando. Usar adecuadamente los recursos disponibles y autoevaluar. 
  • Es un imperativo la autoformación en varias disciplinas y tener una mirada transdiciplinaria. No se trata de ser especialista en todas las áreas.
    La comunidad educativa más que nunca debe partir de un pensamiento crítico constructivo basado en la autoformación y generando propuestas.
    La creatividad e innovación serán muy importantes para la generación de proyectos de aprendizaje. En el caso de la academia, es una oportunidad clave para dinamizar los proyectos en proceso y ponerlos a disposición de la comunidad. 
  • La humanidad requiere una alta dosis de tolerancia, respeto, cooperación, empatía y solidaridad.  Debemos estimular en toda la comunidad educativa, de lo contrario seguiremos viendo casos extremos hacia médicos, enfermos y hacia la población de menores recursos. 
  • Ahora debe ponerse a prueba todo el discurso de la flexibilidad curricular y las diferentes modalidades de implementación, sin miedo a equivocarse e innovar. Sobre todo, como se indicó al inicio: el retroceso y asimetría se agudiza. Se trabaja en otros tiempos y formatos, la mayoría de los docentes deben saber que los periodos cambiaron, ya no tienen el mismo formato de vacaciones. 
  • Digitalizar el sistema educativo y fortalecer el uso de herramientas tecnológicas en los aprendizajes, lograr eliminar la brecha digital y la conectividad masiva.  
    Recuperar y actualizar la visión de la televisión educativa estatal para potenciar los aprendizajes.  
    Evaluación con procesos efectivos de retroalimentación para aportar a sistemas de mejora continua. 

Una recomendación básica para los docentes: no deben exagerar esas guías y pruebas sin mediar los aprendizajes que pretenden motivar porque se transforma en una presión y carga innecesaria en esta coyuntura, bloquean los aprendizajes.  También deben prepararse – autoformase y usar todas las herramientas disponibles en modalidades flexibles, mediación pedagógica a distancia e intervenciones en crisis. Atender la emergencia y preparar el regreso con políticas coherentes y progresivas. 

En estos momentos, todos los recursos de aprendizaje deberían ser libre y de fácil acceso para la comunidad educativa. Los Estados deberían garantizar la educación gratuita a lo largo de la vida como parte del Derecho Humano fundamental para el bienestar y el desarrollo. Una vez más se pone a prueba la inversión social, particularmente en los sistemas de educación y salud. Y el valor del conocimiento: científicos, médicos, educadores, ingenieros, entre otros. 

Los gobiernos, universidades y la UNESCO deben liberar el conocimiento y las plataformas de aprendizaje. Todos los cursos tienen que ser de libre acceso, como debería ser de forma permanente, y estimular una red de aprendizajes en línea para la comunidad educativa de escasos recursos. 

Fuentes utilizadas:  

  1. Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples 2018, Dirección General de Estadísticas y Censos (Digestsyc). 
  2. Entrevista en medios escritos a titulares del Ministerio de Educación y Economía, 2020. 
  3. Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), 2020. 
  4. Proyecciones económicas del FMI, FITCH y BM. 
  5. Erika Guevara, Directora para la Américas, Amnistía Internacional, 2020. 
  6. José Vivanco, Director para las Américas, Human Rights Watch, 2020. 
  7. Internet World Stats, 2018. 
  8. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. (MINEDUCYT). Datos de 2018,2019,2020 
  9. Ministerio de Hacienda. Datos de 2019, 2020. 
  10. UNESCO. Datos 2019,2020. 

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