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Susana Joma

Susana Joma

“El arte de desideologizar y el diálogo ayudan a entender e interpretar la realidad”, Óscar Picardo

Se debe recuperar el pensamiento humanista excluido de los sistemas educativos. Esta es la premisa de “El arte de desideologizar”, el nuevo libro de Óscar Picardo Joao, investigador y especialista en educación. “Es una herramienta que nos ayudará a entender, a interpretar la realidad y que nos da una base de diálogo, de reflexión”, afirma el autor sobre el texto que será presentado el 22 de julio, a las 4:00 p.m., en la librería de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), ubicada en el segundo nivel de la plaza Soho, centro comercial Las Cascadas.

Picardo, quien posee también una especialidad en Filosofía, explica que retoma el término desideologización que el padre Ellacuría plasmó por primera vez en un artículo publicado por el año 1976, bajo el título “Filosofía, ¿para qué?”, y en el cual aludió que una de las tareas fundamentales de la Filosofía es su función desideologizadora.

Picardo ilustra que, a partir de lo expuesto por el padre Ellacuría, desideologizar implica “el quitar las máscaras, el quitar el engaño, el quitar todos los obstáculos utilizando la duda, el conocimiento de sí mismo”.

El arte de desideologizar sale al público bajo el sello de UFG Editores y cuenta con tres capítulos: en el primero de ellos aborda algunos contenidos relacionados con epistemología, el área de la filosofía que se dedica a explicar cómo conocemos los seres humanos; en el segundo, habla sobre las ideas filosóficas, haciendo un recorrido desde la filosofía presocrática hasta nuestros días; y el tercero, hace reflexiones más contemporáneas sobre temas de religión, antropología, educación y política.

¿A quién está dirigido?

“Lo escribí pensando en estudiantes de bachillerato y de primer año de universidad, con miras a que se pueda incorporar en el equipaje intelectual de los jóvenes un poco de toda esta historia y que puedan reflexionar y entender de dónde venimos y para dónde vamos; todo ese proceso intelectivo que hay detrás de la humanidad”, subraya. El texto estaría recomendado para la asignatura de estudios Sociales.

El escritor comenta que su nueva producción es una versión más corta y mejorada de un libro que publicó en 1998, en dos tomos, bajo el nombre Ensayos críticos. En aquella oportunidad el texto lo publicó junto con el doctor Eduardo Badía Serra. 

Los inicios

¿Cómo se da el proceso de reflexión, de creación para hacer surgir este libro?

El investigador señala que parte de la inspiración viene de la revisión de los apuntes que tomó en sus primeros cursos de Historia de la Filosofía con el sacerdote venezolano Roberto Sipols, con quien profundizó conocimientos sobre el presocrático, la filosofía de la ilustración y del medioevo.

Picardo ha escrito y publicado alrededor de 40 libros con distintos tópicos, pero El arte de desideologizar, que estará a la venta en la librería de la UCA a un costo de $10.50, constituye el segundo texto sobre filosofía; el primero estuvo dirigido a los docentes bajo el título Filosofía de la Educación y Realidad: Introducción a la Filosofía del Aprendizaje.

La importancia de dudar, cuestionar

En el nuevo libro queda implícita la necesidad de que seamos entes críticos, en qué consiste esto y la importancia que tiene en la vida de la persona y la sociedad.

“El pensamiento crítico es una capacidad que tiene el cerebro, cuando se educa, para utilizarlo como una herramienta que nos permita llegar a niveles de verdad, o niveles más profundos. Los filósofos nos enseñan que la duda, la negación son herramientas que fomentan el diálogo. Cuando a mí me dicen se está invirtiendo el 6 % del PIB en Educación, yo tengo que dudar de eso y ver la evidencia si es cierto y después tendría que platearme si es un gasto de calidad, o si es un gasto superfluo. Esa tarea de buscar la evidencia tiene que ver con el pensamiento crítico”, sostiene.

¿Cree que el pensamiento crítico es lo que más falta en la actualidad? “Creo que sí. Hay mucha desinformación, hay mucha superficialidad, hay pensamiento mágico, mítico, religioso que la gente confunde. Entonces creo que es la función de la filosofía, como desideologizadora, justamente conocer la realidad tal cual es, para recurrir a los datos, a la historia, a todo un conjunto de elementos que me explican el presente, que me explican los fenómenos, que me explican la realidad, al margen de todas las demás formas de conocimientos religiosas, míticas, mágicas, políticas, ideologizadas que existen”.

El punto de quiebre

Se puede decir que ahora somos una masa que va siguiendo como ovejitas, pero ¿cómo se podría lograr ser críticos?

“Eso se rompe con la educación. El nivel de escolaridad del país es 7.1 grados, en el área rural más bajo todavía, 4 o 5 grados. Entonces mientras no se eleve el nivel de escolaridad de la ciudadanía la gran mayoría es propensa a ser engañada, a ser timada, a ser utilizada política y electoralmente. Entonces a niveles más sofisticados, de mayor escolaridad, según las propias encuestas que nosotros tenemos y hacemos, uno nota un distanciamiento de la gente, por ejemplo, la gente más educada evalúa más críticamente a los políticos, por ejemplo”.

El doctor Picardo plantea en su escrito la capacidad del asombro, una cualidad de la Filosofía presocrática, que tienen todos los niños y está ligada al pensamiento crítico.

Al ser consultado sobre en qué momento el ser humano pierde esa capacidad de asombrarse, para luego cuestionarse sobre las cosas, el escritor expone que esta se va perdiendo en la medida que la persona se educa y empieza a ver las cosas como algo normal.

“(El asombrarse es algo que se pierde) en la medida que la persona se acostumbra, o que el sistema educativo le va matando la creatividad. El sistema educativo suele castigar la creatividad y suele pedir comportamientos reglados y eso es uno de los problemas del sistema educativo: cuando un niño se sale del guion el maestro lo corrige y lo lleva al guion. De repente (en el aula) están hablando de animales y el niño saca otra pregunta, por ejemplo, porqué este animal come esta fruta; (y le dice el profesor) no, no, no estamos hablando de eso, estamos hablando de las características de estos animales. Entonces el maestro encauza la inteligencia a donde quiere guiar”.

Sostiene que esta situación que se vive en los salones de clase salvadoreños es lo que ha condenado a la población a tener tan bajo criterio para cuestionar desde lo personal hasta lo social.

¿Los adultos podrían volver al pensamiento crítico?

Eso requiere un ejercicio mental en el que la persona, tal como lo hace un investigador, un pensador, un filósofo, trate de ver las cosas que ocurren a su alrededor desde otro punto de vista, con una mirada más integral, intentando descubrir características, cualidades, accidentes.

Por ejemplo, si se va a un partido de fútbol se puede observar, con una mirada un poco más profunda, el comportamiento de la gente, cómo actúa.

Sin embargo, también se requiere «hacer reingeniería, hay que revisar planteamientos pedagógicos, modelos didácticos de cómo estamos enseñando; implica revisar todo el sistema, por ejemplo, yo creo que ahorita ni siquiera tenemos una filosofía educativa que guíe, ni siquiera eso tenemos. Entonces por ahí habría que empezar cuál es la filosofía educativa de nuestro sistema”, asevera.

La filosofía aplicada al mundo actual

El arte de desideologizar en la parte de reflexiones contemporáneas toca aspectos políticos, religiosos, antropológicos sobre los que ya han arrojado luz los estudios de Humor Social hechos por el Centro de Estudios Ciudadanos de la UFG.

Sobre el porqué decidió publicar su nuevo libro en esta época, el investigador y analista subraya: “Creo que estamos en un momento de transformación digital, de virtualidad, de cambios tecnológicos, de inteligencia artificial, de blockchain, de robótica, de automatización en donde quizás es más oportuno y necesario reposicionar a las humanidades en este contexto de tanto cambio tecnológico.

¿Cuáles son los temas cruciales de humanidades sobre los que como salvadoreños deberíamos estar reflexionando en la sociedad actual que es tan cambiante?

“Tiene que ver con identidad, con el lugar del ser humano en este proceso de cambios, en entornos muy complejos como son los de redes sociales, en donde asistimos a linchamientos digitales, a odiadores profesionales, a influencia de videos, imágenes y textos que están incidiendo en las formas de pensar, de creer; creo que esos son los aspectos más importantes que deberíamos de estar analizando, estudiando y proponiendo ideas y soluciones”.

Perfil Doctor Óscar Picardo Joao

Es docente, investigador educativo, escritor, consultor de organismos internacionales en la región centroamericana; con estudios especializados en filosofía, política educativa, didáctica y organización escolar (University of Louisville, Harvard University, Universitat Oberta de Catalunya). Profesor adjunto de Arizona State University.

Ha fungido como director de diversos institutos de investigación. Fundador del Instituto de Investigación para el Aprendizaje (IIA).

Además, ha publicado numerosos artículos y libros. Actualmente es el director del Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación (ICTI) de la Universidad Francisco Gavidia (UFG).

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