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Los datos detrás de… la variable Delta

Todos los virus mutan con el tiempo, pero algunos cambios pueden impactar en características y propiedades como el grado de transmisión, la gravedad de las enfermedades o el rendimiento de las vacunas. Esto ha ocurrido con el virus de la COVID-19, que ha ido teniendo distintas variantes en otras regiones del mundo.

En 2020, la OMS y otras organizaciones de salud establecieron una clasificación de las variantes de interés y preocupación del virus que causa la COVID-19. En ese momento se les denominaba según el lugar en donde aparecieron con Brasil o India. La última clasificación sugirió usar letras griegas para referirse a ellas y eliminar estigmas.

La variante Delta es considerada como una variante de preocupación por cumplir con tres criterios de evaluación de la OMS:
1. Aumento de la transmisibilidad o cambio perjudicial en la epidemiología de la Covid-19.
Aumento de la virulencia o cambio en la presentación clínica de la enfermedad.
3. Disminución de la eficacia de las medidas sociales de salud pública o de los diagnósticos y vacunas.

La variante Delta se registró por primera vez en India. Esta cepa tiene un 60 % más de transmisibilidad que la de origen y puede haber una asociación a producir más ingresos hospitalarios. Sin embargo, los expertos subrayan que las vacunas aprobadas en varios de los países también son efectivas para contener la propagación de la variante.

Hasta la publicación de este video, el 16 de julio de 2021, aún no se ha detectado la variante Delta en el país. Según el Laboratorio de Virología de la Universidad de El Salvador (UES), solo se ha detectado la variante de interés Épsilon, identificada por primera vez en California, la cual es un 30 % más transmisible.

Fuentes: Organización Mundial de la Salud, BBC, La Prensa Gráfica y Laboratorio de Virología de la UES.

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