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Susana Joma

Susana Joma

Fotografías: Marvin Díaz

El musgo en riesgo por tradición navideña

Biólogos y botánicos salvadoreños advierten sobre la necesidad de poner manos a la obra para erradicar la práctica de la extracción de musgos, líquenes y hepáticas de las zonas boscosas de El Salvador, situación que se agudiza cada temporada navideña cuando son vendidos para recrear en muchos hogares los tradicionales nacimientos. 

Gabriel Cerén, biólogo con especialidad en botánica, expone que los musgos, líquenes y hepáticas forman parte de las plantas vasculares inferiores, un grupo muy antiguo que conforma sustratos en los troncos o sobre rocas que hay en zonas bastante húmedas. 

Cerén también explica que “Una de las funciones (de los musgos) en el ecosistema es justamente capturar la humedad circundante para disponerla al suelo” y que esta sea absorbida por las raíces de las plantas; “otra función es la regulación de la temperatura, en la humedad; también proporciona ecosistemas para pequeños insectos que viven alrededor de ellos”. 

Los musgos, de igual manera, evitan que las plantas de los bosques ubicados en las zonas altas se sequen, un fenómeno que puede darse a causa de los fuertes vientos. “Al estar estas plantas (musgos) en los troncos, son como una barrera que no permite que la humedad se disipe tan fácilmente de los árboles (que les sirven de) hospederos”, agrega. 

Otra de las funciones de estas plantas es que evitan la erosión de los terrenos y ayudan a que el agua se infiltre hacia los mantos acuíferos. 

El botánico sostiene que los estudios en los que se aborda el tema de estas plantas vasculares inferiores a nivel de país se pueden contar con los dedos, y esos pocos reportan diferentes cantidades de especies identificadas.  

La especialista salvadoreña Rosa Delia Búcaro identificó con certeza 69 especies, de un total de 116 especímenes que colectó; el IV Informe sobre el Convenio de Diversidad Biológica del Ministerio de Medio Ambiente 2010 dio cuenta de 50 especies; el del Museo de Historia Natural, de 600 muestras de musgos, líquenes y hepáticas recolectadas tiene identificadas un 10 %; también está un estudio sobre diversidad biológica hecho por Melibea Gallo, en 2005, que reporta 91 especies. 

Entre las especies de musgos identificadas para El Salvador están Sphagnum meridense; Pilotrichella flexilis: Macromitrium ensifolium; Fissidens crispus; y Pogonatun procerum. 

El biólogo Ricardo Ibarra explicó que el año pasado y el presente se ha unido con otros colegas, entre ellos Cerén, para solicitar a las autoridades de la iglesia católica, mediante cartas, que les ayuden a concientizar a la feligresía para que dejen de usar musgo natural en la ornamentación, y en su lugar utilicen sintético. Aclara que en 2022 esa gestión no tuvo eco, pero aún se muestra confiado de que este año sí se logrará. 

“Mi preocupación viene desde hace diez años, más o menos. He visto en el mercado, he visto en viveros, he visto en la calle, entonces es preocupante. Yo conozco los bosques nebulosos del país y ese musgo viene de ahí. Le mentiría si le dijera de qué bosque nebuloso es que se arranca más, pero en cada mercado, en cada lugar hay musgo y pellejo”, precisa.  

Este año, él y sus colegas, incluso han generado un afiche en donde exhortan a proteger y no extraer el musgo de los ecosistemas de bosques. La idea es colocarlo a la salida de las parroquias del país. 

“Lamentablemente no hay una regulación, ya que no están bajo ninguna categoría de conservación. Entonces no hay algo que ampare la regulación de la extracción”, explica Ibarra. 

Ocurre que la Ley de Áreas Naturales Protegidas, vigente a la fecha y cuya aplicación está a cargo del Ministerio de Medio Ambiente, expone la prohibición y sanciones por extraer recursos naturales, pero solo se refiere a esas zonas del territorio. A esto suma que la Ley Forestal, cuya aplicación corre a cargo del Ministerio de Agricultura y Ganadería, tampoco contempla regulaciones al respecto que podrían favorecer en el caso de los bosques privados. 

La bióloga Elsa Cristina Moreno, quien hace años generó un “Inventario florístico, técnica ambiental en el sector de la construcción”, sostiene que la extracción del musgo en esta época con el componente religiosos es una problemática mesoamericana, es decir comprende parte de México, toda Centroamérica, Panamá; esto como resultado de la carencia de educación ambiental, que lleva a una falta de respeto a los recursos naturales. 

Moreno, al igual que sus colegas, sostiene que mientras no haya más estudios sobre estos ecosistemas de musgos del país, no se conocerá el impacto que tiene la extracción desmedida de los mismos. 

Ibarra no descarta que, en este contexto, muchas especies de musgos, líquenes o hepáticas que pueden haber sido o son propias del país hayan desaparecido o estén por desaparecer, incluyendo algunas que hagan la función de purificar el aire. 

“Yo vivo en el Centro Histórico, de San Salvador y para estos días he visto que no solo depredan eso, sino que también se ven orquídeas, se ven otras plantitas que se llaman bromelias, que generan un microhábitat dentro de su follaje, sus hojas, sus flores”, comenta Moreno.  

En estas épocas cuando vienen frentes fríos y desciende la temperatura es propicio para el crecimiento y propagación de estas plantas. 

Moreno precisa que otro de los grandes problemas que afecta a los musgos es la alteración de las temperaturas en los bosques, como resultado del cambio climático.  

“Los recursos naturales dejaran de ser renovables y es deber de cada uno de nosotros preservarlos”, cita la bióloga al destacar la necesidad de que el gobierno, a través de las instituciones existentes, impulse campañas de concientización a la población para velar por el respeto, la conservación, preservación de los mismos. 

En su caso también lanza la propuesta de que, en los hogares, para crear los nacimientos, mejor se utilice aserrín, el cual se puede comprar en los aserraderos. 

 “Básico, básico, es hacer estudios de inventarios, hacer estudios posteriores, listados totales de las especies, (también) estudios de ADN para para saber (identificar) bien las especies y otros elementos de estudio fitoquímicos que nos permitan conocer las composiciones moleculares de sustancias que pueden ser útiles para cualquier cosa, ya sea medicinal, industrial, en la cuestión de la cosmética”, agrega Moreno. 

En la parte técnica, el botánico Gabriel Cerén manifestó que, si bien se necesita una campaña de concientización y regulaciones, estas deben también contener alternativas de ingreso a las familias que por años se han dedicado a vender musgo y pellejo en esta temporada. 

Para esta nota Disruptiva gestionó, con la oficina de comunicaciones del Ministerio de Medio Ambiente, vía WhatsApp, una entrevista que permitiera acceder a información general sobre los musgos, también conocer si la institución ha contemplado emitir alguna nueva normativa para prohibir o regular su extracción, incluso si lanzarán alguna campaña en esta Navidad o durante todo el año. Hasta el cierre del artículo la cartera de Estado no había resuelto sobre la solicitud.  

En los siguientes documentos generados por el Museo de Historia Natural de El Salvador puede encontrar información sobre las especies de musgos identificadas por sus especialistas.

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