A Federico Paredes Umaña (1979-2023), cuya memoria inspira este ensayo…

2.2  Atisbo tipológico

Se explican dos conceptos básicos para la lingüística mesoamericana —como se dijo— excluida de los estudios culturales y de la filosofía salvadoreña, a saber: la oposición ergativo-acusativo y la noción de «lengua a marcación en el centro rector (Head Marking Languages, HML)».  Sin entenderlos, los elementos más fundamentales de toda gramática de los idiomas ancestrales la academia los asimila al castellano como idioma nacional hegemónico que dictamina la identidad nacional, incluso en su ideario liberador y descolonizador.  Por ignorar esas categorías elementales, con mayor razón se desdeña la contribución de los idiomas ancestrales a la identidad nacional en su propia episteme.  Brevemente, se definen así: ergativo: posesivo (mi) = sujeto transitivo (yo) y objeto transitivo (me) = sujeto predicativo e intransitivo (yo) vs. acusativo: posesivo (mi) ≠ sujeto (yo) + objeto (me); marcación en el centro rector: sea prefijo o sufijo el sujeto y el objeto están marcados obligatoriamente en la raíz verbal.  Veamos cómo se explican. 

En contraste con un idioma maya, si el ch’ortí’ identifica el posesivo con el sujeto transitivo, el xinca lo extiende hacia el verbo intransitivo, a saber: «’an/in-túma, mi/yo venado» = «’am/im-pesteme, mi/yo regreso» (O. Schumann, 1967: 34; Sachse, 312); «xaya-n, boca-mi/yo = yiwa-n, perdí-mi/yo» (Sachse, 317 y 502).  La otra hipótesis —se dijo— no acepta esta neta identificación posesivo-sujeto y sitúa al xinca como una lengua claramente acusativa.  Esta sería el primer hilo conductor de su tipología singular, a saber: acusativo: posesivo ≠ sujeto vs. ergativo posesivo = sujeto transitivo vs. xinca, posesivo = sujeto (in)transitivo. 

Sea lo que fuere, esta ampliación no debe opacar otra diferencia entre las lenguas mayas ergativas y el xinca, a explicar en seguida, esto es, la falta de una marca de objeto directamente en el verbo.  Tal cual lo señala el idioma ancestral más estudiado de El Salvador —el náhuat— toda raíz transitiva debe incluir el sujeto y el objeto para indicar ese tránsito de la acción: ni-ki/ta-kwa, yo-lo/algo-com(o). Esta sección explica esas dos nociones elementales de la lingüística mesoamericana que tal vez no se aplican enteramente al xinca, a saber: oposición ergativo-acusativo y «lengua a marcación en el centro rector (Head Marking Languages, HML)».  Por el momento, antes de describir el xinca, se recuerda la divergencia entre un idioma ergativo y otro acusativo, para anotar en seguida la filiación incierta del xinca al describir el Yo (Self) polifacético, independiente, quien asume múltiples funciones gramaticales.  Tal cual se describirá, se trata de un verdadero «hacelo todo», para retomar una expresión coloquial clásica.  

Los ejemplos siguientes certifican el contraste entre el idioma ch’ortí’ ergativo y el náhuat acusativo, a la vez de indicar su filiación común como «lengua a marcación en el centro rector (Head Marking Languages, HML)».  El verbo transitivo no puede aparecer sin una marca obligatoria del objeto, ya que por definición su acción transita del sujeto hacia el sujeto: como = yo como algo. Se recalca la identidad entre el posesivo y el sujeto transitivo del ch’ortí’ y su diferencia en el náhuat, al igual que el ch’ortí’ identifica el sujeto predicativo e intransitivo con el objeto transitivo, de nuevo, en tajante diferencia con el náhuat.  

Entender esa oposición entre idioma ergativo y acusativo expresa una lección básica de la lingüística mesoamericana: ergativo: posesivo = sujeto transitivo (yo/mi) + sujeto predicativo/intransitivo (yo/me) = objeto transitivo (yo/me) vs. acusativo: sujeto predicativo, transitivo e intransitivo (yo) vs. posesivo (mi).  Antes mencionado, el xinca extiende el posesivo (mi) hacia el sujeto predicativo, intransitivo y transitivo (mi/yo), es decir, hay una falta de ergatividad y se inclina hacia la acusatividad singular, por la identidad entre sujeto intransitivo y transitivo con el posesivo.  Además, el bloque anterior anota la falta de una marca directa del objeto transitivo en el verbo, tal cual lo obligan ambos modelos —ergativo y acusativos de la mayoría de las lenguas mesoamericanas.  Por esta ausencia, el xinca parece separarse de nuevo de sus vecinos cuyos idiomas obligan señalar rigurosamente el sujeto y el objeto en la raíz verbal.  La oposición Ergativo-Acusativo y la «lengua a marcación en el centro rector (Head Marking Languages, HML)» definen dos conceptos elementales de la lingüística mesoamericana, de los cuales solo el primero se aplicaría de lleno al idioma xinca (véase recuadro I).

En efecto, como Sol de la lingüística xinca, el pronombre independiente irradia multitud de estados, acciones y recepciones pasivas, al cuestionar quizás su pertenencia tipológica a las «lenguas a marcación en el centro rector (Head Marking Languages, HML)» tal cual los idiomas contiguos.  La aparición del pronombre independiente junto a una raíz nominal (hombre/mujer), adjetival (pobre) o verbal (caminar; quemar) —sin un prefijo o sufijo en concordancia, se verá— suscribe que su aislamiento genealógico lo redobla su separación tipológica.  Rogers confirma esta diferencia del xinca, ya que «sólo el sujeto se marca en el verbo», con un prefijo o con un sufijo. 

Tal será el cometido de este ensayo al erigir ese Yo (Self) polifacético gracias a la reinterpretación de la abundancia de datos que recopila Frauke Sachse y la de Rogers.  Solo se aclara que «interpretación» no significa una razón que cuestiona o presenta una verdad distinta. En cambio, en su sentido musical denota una nueva ejecución de la misma partitura —de los mismos datos— a un público diferente. En esta transcripción reducida, la obra polifónica de Sachse y Rogers la interpreta un simple instrumento sin voz. 

2.3  Yo mi-me con «my Selfie»

Basta un simple ejemplo de escuela primaria —en castellano e inglés— para recalcar lo imposible que resulta traducir el simple concepto del Yo (Self) de un idioma a otro.  Si se dice «yo mi-me conmigo (je/j’, mon/ma, me//m’, moi en francés)», su equivalencia lo traslada a «me, myself and I», donde ningún idioma puede glosar esas dos expresiones sin distorsionar su significación original.  Por ello, no extraña que la noción del Yo (Self) en xinca difiera radicalmente.  Si dos lenguas europeas se apartan tanto, con mayor razón, un idioma mesoamericano ancestral parece aún más distante.  

A menudo, estos ju-Egos de palabras —hechos, vueltos cultura— se juzgan infantilismos sin razón.  Pero esa descalificación lógica se inscribe tanto en la creatividad artística como en la formación del sujeto hablante.  No en vano, el doble sentido del castellano inspira la canción «Yo mimé contigo» (1996) de Joaquín Sabinas, mientras el inglés entona «Me, Myself and I» (2010) de Bebe Rexha y G-Eazy.  Es fácil tildar la «pop music» y la trova de irracionales, para proteger la lógica en su esfera autónoma.  Pero, el psicoanálisis explica cómo la enseñanza de la gramática elemental —»conjunciones de coordinación» en francés— inventa una criatura fantástica.  «Mais ou et donc Ornicar = mais où est donc Or-ni-car? = ¿pero dónde está pues Ornicar (Pero/Mas o/u/dónde y/e entonces/pues Por/tanto-ni-pues)?/Where is then Ornicar?» obliga a reconocer la traducción imposible entre dos lenguas latinas cercanas. 

Por ello, «Ornicar?» titula una revista de psicoanálisis, cuyo punto de partida demuestra cómo la enseñanza gramatical de la lengua engendra personajes ficticios hacia quienes se proyecta la lógica del idioma.  Así se cumple el objetivo de inculcar el uso correcto de la lengua y se consolida una identidad nacional inventada.  Permeada por la cultura, la formación de una subjetividad presupone que la lógica formal se acompaña de la creatividad lúdica que transforma los sonidos en sentidos insospechados.  También, desde 1957, en «Estructuras sintácticas (Syntactic Structures)», Noam Chomsky certifica el como la gramática formal engendra el sinsentido: «colorless green ideas sleep furiously (ideas verdes sin color duermen furiosas)».  Acaso, el Yo (Self) se forma en esa interacción que —entre el sonido y el sentido— establece con una audiencia comunitaria (Tú/Uds.) en su reinterpretación del Mundo.  No otro es el cometido de este ensayo que —escrito alrededor del Día de la Lenguas Maternas— anhela concederle un justo lugar a la pluralidad de idiomas ancestrales salvadoreños en el olvido.  Al cabo, la arbitrariedad académica demuestra el interés por restituir archivos de «los héroes de la pluma» —actualizar su legado difunto— al renegar de toda herencia de los idiomas ancestrales.  Por axioma de la po-Ética rulfeana, el pasado lo revive el más «preciado» —el más vivo— quien legitima «darle vuelo a las ilusiones» presentes gracias a un patrimonio pretérito. 

A continuar…

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