Derek Fabrizzio Guzmán Hernández

Derek Fabrizzio Guzmán Hernández

#Estudiante UFG: Los efectos y riesgos del aislamiento debido por COVID-19

La soledad tiene un fuerte efecto en el estado de ánimo, la adaptación y el bienestar general de una persona; esto se ha visto acentuado en nuestra sociedad por el aislamiento social al que hemos sido sometidos debido a la COVID-19. Con el confinamiento, se ha tornado una obligación el luchar diariamente contra la ansiedad, la depresión, las tensiones, los pensamientos intrusivos, la irritabilidad, el desempleo, las diferentes perdidas, el miedo, la incertidumbre y un sin número de cosas más, sin el apoyo directo de otros.

La soledad es un estado subjetivo, es decir, está basado en los sentimientos y creencias de una persona por lo que uno puede sentirse solo aun cuando se está en compañía. Entonces: ¿Cómo nos libramos de este sentimiento?

Primero, debemos conocer la importancia de crear vínculos sanos con otros y los beneficios que esto trae; a la vez, comprender los efectos psicológicos de la soledad y el aislamiento. Finalmente, aprender técnicas para fomentar relaciones interpersonales exitosas.

1. Importancia de las relaciones interpersonales

Las relaciones interpersonales son aquellas que incluyen las relaciones de amistad, pareja, padres e hijos, compañeros, y otras por el estilo, forman parte esencial de la vida social. Según Buunk (1996), el beneficio directo es la reducción de ansiedad cuando tenemos miedo y nos encontramos en situaciones estresantes, la asociación con otros puede servirnos de distracción, apoyo emocional y seguridad.

Las investigaciones en este campo han demostrado que las relaciones interpersonales están estrechamente vinculadas con el bienestar de las personas. ¿Por qué?

a) La necesidad de pertenencia, esto es, la motivación por la búsqueda y mantenimiento de fuertes, estables y positivas relaciones con otros, puesto que es una necesidad que compartimos naturalmente.

b) Apoyo social o la provisión de soporte social en tiempo de estrés, y trauma. El apoyo social tiene efectos beneficiosos sobre la salud física y psíquica de las personas.

Entonces, ¿Por qué nos sentimos solos aun cuando estamos confinados con nuestra familia? o ¿por qué no podemos lograr conectarnos con los que nos rodean? Para Henry Cloud, psicólogo clínico y autor de Limites (2006) y Cambios que sanan (1992), la soledad y sus efectos se generan por la incapacidad de crear vínculos y limites sanos con otras personas. Cloud define el vincularse con otro como la habilidad de establecer un lazo emocional con otra persona. Esto es, la habilidad de relacionarse con otro de la manera más profunda. Por lo que, el no crear relaciones íntimas lleva al distanciamiento y aislamiento social.

2. Riesgos de la soledad y el aislamiento social

2.1 La soledad emocional vs. social
La soledad se puede manifestar de diferentes maneras. Puede disfrazarse de irritabilidad, enojo, fatiga, depresión, y ansiedad (Murphy, 2020).

Para Neto y Barros (2000) la soledad se entiende como una insatisfacción subjetiva de necesidades no cubiertas en el contexto de las relaciones personales. Parece estar provocada, entre otros factores, por las características de la sociedad en la que vivimos, en la que cada vez están se desvaloran los vínculos interpersonales familiares y de amistad. Las personas buscamos afiliarnos con los demás. Cuando no conseguimos estos objetivos es posible que sintamos soledad.

Además, para muchas personas el sentimiento de soledad es momentáneo, para otros es un estado crónico que crea serios problemas de salud física, mental y social. También, está relacionada con numerosos aspectos negativos como depresión, baja autoestima y falta de habilidades sociales, entre otros. Al mismo tiempo, la soledad está asociada con un menor optimismo y satisfacción en la vida.

2.2 El aislamiento
Según Hawkley (2015), el aislamiento social genera devastación en la salud física, mental y cognitiva. Tales consecuencias pueden inducir a la depresión, pobre calidad del sueño, acelerado declive cognitivo y disfunción cardiovascular. De acuerdo a un estudio en 2019, liderado por Kassandra Alcaraz, PhD, e investigadora de salud pública en la Sociedad Americana del Cáncer, se analizaron los datos de más de 580,000 adultos y se encontró que el aislamiento social incrementa los riesgos de muerte prematura de cualquier tipo (American Journal of Epidemiology, Vol. 188, N, 1, 2019).  Alcaraz declaró que la “investigación muestra que el riesgo que presenta el aislamiento social es muy similar en magnitud a la obesidad, fumar y la falta de actividad física”.  El año pasado, otros investigadores de la Universidad de Medicina del Estado de Florida también encontraron que la soledad está asociada en un 40 % al incremento de que una persona sufra demencia (The journals of Georontology: Series B, online 2018).

3. Combatiendo la Soledad en medio del aislamiento social

Ahora que hemos discutido las definiciones de soledad y aislamiento, está claro que durante la cuarentena es posible que esta sensación subjetiva incremente.

Christopher Masi, y sus colaboradores en la Universidad de Chicago, sugiere que los tratamientos que se enfocan en abordar pensamientos negativos parecen ser los que ayudan a combatir la soledad sobre los que están designadas a mejorar las habilidades sociales, aumentar el apoyo social, o incrementar las oportunidades de interacciones sociales (Personality and Social Psychology Review, Vol. 15, N, 3, 2011).

A continuación, presentamos una estrategia de afrontamiento conocida como “disputa de pensamientos ABCDE”. Esta se deriva de la terapia cognitiva para combatir pensamientos automáticos que generalmente son pesimistas, distorsionados y negativos. Por sus siglas en inglés la A se refiere a “Adversidad”, la B “Creencias”, C “Consecuencias”, D “Debatir”, E “Energizar”. Por lo que puedes utilizar esta técnica para retar los pensamientos que pueden incrementar los sentimientos de soledad.

Puedes empezar buscando una hoja en blanco y un lápiz. Luego, debes seguir los siguientes pasos:

Paso 1. Escribir la naturaleza de la adversidad.

Ej. Mi mejor amigo ni siquiera me ha escrito, no le importo a nadie.

Paso 2. Identificar cualquier creencia negativa disparada por el problema.

Ej. Quizá me odia, quizá nunca tuvimos una amistad real. Quizá no me considera un buen amigo.

Paso 3. Escribe la consecuencia negativa, cómo te hace sentir, y cuál es tu comportamiento.

Ej. Me siento miserable y solo. Esa es la razón por la cual no quiero salir de la cama.

Paso 4. Disputa la creencia negativa, debate y piensa otras posibles causas del problema.

Ej. Quizá él ha estado muy ocupado con su trabajo, o quizá ha estado esperando que yo le llame.

Paso 5. Considera la explicación más optimista para tu problema que puede darte una nueva perspectiva y levantar tu ánimo.

Ej. Sí, le llamaré para chequear que todo está bien y luego nos pondremos en contacto. Al terminar la cuarentena tenemos que ir de compras.

Otras opciones para potenciar las relaciones interpersonales durante el tiempo de aislamiento puedes ser planear una reunión con tus amigos, familiares lejanos, o pareja por medio de las aplicaciones Facetime, Skype, Messenger o WhatsApp para tomar un tiempo para expresar admiración, apreciación y afecto.

También, escuchar mensajes de voz viejos de tus amistades o pareja que te haga recordar los buenos momentos juntos.

Vivek Marty, autor de Together (2020), recomienda pasar por lo menos 15 minutos al día con las personas que amamos ya sea por video conferencia o por celular. Este tiempo puede ser de mucho valor para ayudarnos a elevar nuestro estado de ánimo y hacer que los demás se sientan mejor. Segundo, enfocarnos en la calidad de tiempo que tenemos con otras personas al escucharlas atentamente y sin distracciones. Tercero, podemos mejorar nuestras relaciones interpersonales al ayudar a otros. El ayudar reafirma que agregamos valor al mundo. En este momento mientras muchos están enfrentando dificultades por la COVID-19 podemos verificar si nuestros vecinos están bien, llamar un amigo, regalarle víveres o comida a alguien.

En síntesis, necesitamos de otros para nuestro desarrollo y crecimiento personal, ya que es una necesidad innata, por lo que debemos crear relaciones y establecer límites sanos. El apoyo que brindan las personas que amamos, amigos y familiares, nos ayuda a sobreponernos ante las dificultades en los momentos de crisis. De la misma forma, el debatir pensamientos creencias distorsionadas sobre nosotros y los demás permitirán que podamos buscar y establecer vínculos con otras personas en vez de huir o mantener relaciones superficiales que nos hacen sentir solos.

Somos los únicos responsables de cambiar nuestra manera de pensar y así transformar nuestra vida.

Referencias Bibliográficas:

  • Morales, J., Moya, M., Gaviria. E., & Cuadrado, I. (2007). Psicología Social Tercera Edición. Madrid: McGraw-Hill.
  • Sonja Lyubomirsky. (2007). The How of Happiness. New York: Penguin Books.
  • Henry Cloud. (1992). Changes that Heal. United States: Zondervan.
  • Amy Novotney. (2019). The risks of social isolation. May 2019, de American Psychological Association Sitio web: https://www.apa.org/monitor/2019/05/ce-corner-isolation
Derek Fabrizzio Guzmán Hernández es estudiante de la Licenciatura en Psicología de la UFG.

Comparte disruptiva

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pinterest
Share on print
Share on email