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José Manuel Flores Rosales

José Manuel Flores Rosales

Estudiante de la maestría en Administración de Negocios con opción en Comercio Electrónico

Una mirada en El Salvador al ecommerce

Los avances en la tecnología han permitido un mayor nivel de desarrollo en la humanidad a través de los años. Para El Salvador no ha sido la excepción puesto que se han experimentado cambios sustanciales gracias a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), las cuales, mediante el internet han evolucionado la forma de hacer negocios, sin embargo, aún existe un largo camino por recorrer. 

Con el surgimiento del comercio digital, en la década de los noventa, los negocios encontraron la puerta para generar contratos con clientes y/o proveedores, tomar decisiones en los negocios, facilitando la vida cotidiana, permitiendo la transaccionalidad de bienes y servicios a un costo más bajo en tiempo y dinero. Parte de todo este progreso alcanzado, ciertamente en los países desarrollados, es lo que deseo reflexionar en el presente ensayo, en el cual busco resaltar el impacto positivo y directo que ocasionaría el eCommerce en El Salvador. 

En primer lugar, es necesario conocer algunas cifras. Por ejemplo, algunos datos presentados en mayo de 2020 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por su sigla en inglés), el comercio electrónico ha alcanzado los 26,7 billones de dólares a nivel general en 2019, que refiere un aumento del 4% respecto al 2018. Dicha cifra incluye las ventas de empresa a empresa (B2B) y de empresa a consumidor (B2C) y equivale a un 30% del producto interno bruto (PIB) de dicho año. 

Además, los datos de las 13 empresas trascendentales de comercio electrónico -11 de las cuales son de China y Estados Unidos- exponen un notable cambio a favor de las empresas de plataformas que ofrecen servicios turísticos y de transporte privado. Todas registraron fuertes reducciones en el valor bruto de mercancías (VBM) y, por lo tanto, han caído en las categorizaciones del sector. 

El número cada vez mayor de vendedores y compradores de productos y servicios por medios electrónicos (que han aumentado debido a las condiciones generadas por la lucha contra la pandemia del COVID-19) ha provocado de forma acelerada que se incorporen en países en vías de desarrollo, como es el caso de El Salvador. 

En este punto surge la interrogante que debemos plantearnos, ¿por qué debe ser estratégico para El Salvador enfocarnos aún más en el ecommerce, principalmente a las MyPEs? Según la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE), las MyPEs representan el 98,76% del total de las empresas salvadoreñas. En el país, aproximadamente 2,2 millones de personas en la población económicamente activa dependen de ellas. Y, aparte de esto las MyPEs contribuyen en un 35% al producto interno bruto (PIB) nacional y en un 19% de las exportaciones del país. 

Con los datos anteriormente mencionados, no cabe duda de que El Salvador tiene la oportunidad    de    explorar    en    nuevos    mercados    por    medio    del     Comercio Digital, permitiéndole llegar a más consumidores tanto dentro como fuera de la región. Lógicamente para lograrlo, será necesario tener en cuenta todo el proceso logístico que conlleva el comercio electrónico en cooperación con el Estado para impulsar una nueva era comercial. 

Ciertamente las MyPEs podrían tener una serie de impedimentos, entre estos se pueden mencionar: la falta de infraestructura en las TICs, la restringida utilización de tarjetas de crédito según el sector de la población al que atienden dado su poder adquisitivo; vacíos en marcos legales y falta de acompañamiento del Estado; la desconfianza en este sector por uso de las transacciones en línea (en muchas ocasiones por desconocimiento); la preferencia del consumidor a tener un trato propio y la inclinación por transacciones en efectivo, entre otros. Pero sin lugar a duda la que más resalta es el poco conocimiento del comercio electrónico como medio de desarrollo para este rubro. 

CONAMYPE, institución estatal comprometida a la transformación del tejido económico, productivo y social mediante la provisión de servicios de valor para la creación y desarrollo competitivo de la micro y pequeña empresa, describe los obstáculos que pueden frenar el aprovechamiento óptimo del comercio electrónico en El Salvador. Ellos resaltan la falta de formación adecuada del recurso humano para desarrollar el comercio electrónico, la privación de un marco regulatorio adecuado y la desconfianza del consumidor. 

A pesar de los inconvenientes anteriormente mencionados, en El Salvador existen distintos negocios y empresas que han logrado excelentes resultados, obteniendo gran aceptación por parte de consumidores locales e internacionales, alcanzando con éxito la comercialización de forma más rápida y eficiente por medio del comercio electrónico.  

Por todo lo antes mencionado, considero importante que como país debemos trabajar en una estrategia de crecimiento en el ámbito digital que permita a todo negocio o empresa, especialmente a MyPEs, a motivarles e inducirles al lanzamiento en el mercado digital, es necesario que tengan acceso y alcance a infraestructura tecnológica que les permita con costos asequibles invertir en este modelo. No descarto que existe un gran reto tanto en el interés y aprendizaje por parte de los emprendedores. 

Esto requiere fomentar el aprendizaje del eCommerce, así como también es necesario una sólida plataforma comercial disponible en el país, esto también requiere cambios importantes en el tema de servicios logísticos y su cadena. Estos procesos de acercamiento de productos salvadoreños al resto del mundo deben estar orientados consumir el menor tiempo posible, siendo fundamental para    lograr  una experiencia única en la región centroamericana, por qué no decirlo, a nivel de Latinoamérica. 

Otras herramientas importantes a las que las MyPEs deberían tener acceso y conocimiento es al estudio del consumidor, permitiéndole obtener información con resultados visibles por medio de una infraestructura que le brinden información del comportamiento del mercado. Considero importante poseer como nación una plataforma virtual con los recursos necesarios tanto en el tema logístico y medios de pago para que todo pequeño y microempresario tenga las mismas oportunidades de ofrecer sus productos en línea. La cooperación de la Empresa Privada y el Estado Salvadoreño serán de gran importancia   para   trabajar   en conjunto para contribuir con dicha implementación y abrir aún más las puertas al desarrollo de nuestro país. 

Las metas y objetivos que nos tracemos como nación recaen en los hombros de todos, ciertamente mi persona adquiere un gran compromiso dado los conocimientos que he adquirido durante el curso de la maestría en Administración de Negocios con opción en Comercio Electrónico, debo ser un agente de cambio y mi motivación es mejorar las condiciones comerciales, por tanto, hago un llamado a todo aquel que lea este artículo a sumar esfuerzos para que el comercio digital sea implementado en la mayoría de las empresas, toda mano suma y no resta. 

Un buen experimento lleva a muchos fallos, pero a mucho aprendizaje"

Jefreey Phillips, consultor de RTI Innovation Advisors

Referencias bibliográficas:

UNCTAD. (2021). El comercio electrónico mundial alcanza los 26,7 billones de dólares mientras COVID-19 impulsa las ventas en línea. 14 de enero de 2022, de Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo Sitio web: https://unctad.org/es/news/el-comercio-electronico-mundial-alcanza-los-267- billones-de-dolares-mientras-covid-19-impulsa

Mario R. Salazar. (2017). El comercio electrónico en El Salvador: oportunidades, avances y desafíos. 14 de enero de 2022, de International Centre for Trade and Sustainable Development Sitio web: https://ictsd.iisd.org/bridges- news/puentes/news/el-comercio-electr%C3%B3nico-en-el-salvador- oportunidades-avances-y-desaf%C3%ADos

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