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Óscar Luna / Jeser Candray

Óscar Luna / Jeser Candray

Wilson Sandoval: «Pareciera ser que el ejecutivo lo que está haciendo es desarmando todo el sistema nacional de rendición de cuentas»

Wilson Sandoval es coordinador del Centro de Asesoría Legal Anticorrupción de Funde, capítulo nacional de Transparencia Internacional. Promotor por el cumplimiento de los Derechos Humanos. Maestro en Ciencia Política por la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), Maestro en Dirección Pública por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Abogado de la República por la Universidad de El Salvador. Ambas maestrías se enfocaron en rendición de cuentas y corrupción. Profesor de Gestión Pública en la UCA.

En esta entrevista con Wilson Sandoval exploramos la situación del país en el tema de corrupción y transparencia. Durante la pandemia por Covid-19, el Ejecutivo ha sido cuestionado por una parte de la sociedad civil y reportado por algunos medios de comunicación por las decisiones, poco éticas y transparentes, de ocultar información que debería ser pública, otorgar contratos de manera irregular, la construcción bajo las sombras del Hospital El Salvador y las diferentes violaciones a los derechos humanos que se dieron en los últimos seis meses.

Todo eso parece no afectarle al Gobierno del presidente Nayib Bukele y una de las razones, puede ser, el cambio en el baremo de medición de la ciudadanía frente a lo ético y no ético… al cambio de valores en la cultura, nos dice Wilson.  

¿Cómo ves en términos generales el tema de transparencia y corrupción aquí en El Salvador?

Fijate que yo, el tema de transparencia y el tema en sí de corrupción, lo abordo desde la perspectiva un poco más ética que desde la perspectiva jurídica y económica. Lo que sucede es que la tendencia normal en Latinoamérica, cuando hablás de corrupción y transparencia, es verlo desde el código penal o verlo desde la perspectiva de la cárcel, como disuasivo. Y la otra perspectiva es verlo desde el tema económico de cuánto pierde la gente, es decirle a la ciudadanía cuánto se pierde por actos de corrupción. Esos puntos son válidos, son tradicionales, pero veamos la perspectiva diferente, veamos los problemas éticos.

En El Salvador hay un tema cultural, y por cultura entendemos el depósito de valores de la sociedad salvadoreña; y en ese depósito de valores, normalmente cuando hablamos de robar, de mentir, o de nepotismo, hace algunos años entendíamos inmediatamente de que esos eran actos de corrupción y que estos eran señalados o podían señalarse desde la ciudadanía porque había una escala de valores desde la ciudadanía que te decía que eso era malo, era un antivalor. Pero hoy en día, me parece que dentro de ese depósito de valores que entendemos por cultura, hay una política pública, implícita, del ejecutivo de transformar esa cultura de valores y si te das cuenta, hoy en día el ejecutivo justifica el nepotismo, por ejemplo, desde la perspectiva de que es un nepotismo bueno, porque quiénes están ahí, aunque son familiares de algún funcionario público están ad honorem y por lo tanto no es nepotismo y pareciera que la ciudadanía ha empezado a adoptar esa situación no como antivalores sino como valores.

Ahora a la ciudadanía le preguntas, y salió en una encuesta que ustedes hicieron hace algunos meses, la gente justificaba el tema de nepotismo, la gente decía que como al final era ad honorem y era de la nueva administración no importaba, que estaba bien. Creo que hacia allá es el rumbo donde se está modulando o se está transformando nuestra escala de valores en el sentido que ahora, y como politólogo así lo veo, lo que está tratando es de modular la escala de valores y lo hace desde los discursos oficiales o cualquier medio. Y qué es lo que pasa, que una vez transformés esa escala de valores la ciudadanía va a defender cualquier acción que se haga desde el oficialismo o desde cualquier partido que quiera influenciar a la población desde esta escala de valores.

Hacia allá creo que nos enrumbamos y te doy otros ejemplos, las adquisiciones o compras que hicieron durante la pandemia, tenemos algunos casos como el del diputado (Gustavo) Escalante, pero hay gente que defiende al diputado Escalante. Tenemos casos de contrataciones como las que hicieron, sin la Lacap (Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la Administración Pública), están las contrataciones que hicieron con Koky Aguilar y la gente defiende esas contrataciones y uno se queda preguntando: ¿por qué la gente defiende esas actuaciones?, ¿por qué salen en defensa de actos de corrupción? Y precisamente es por lo mismo, porque se está transformando desde el depósito de valores. Esa es mi perspectiva desde la ética.

Y cuando hablé de política pública hay que recordar dos cosas, una política pública no tiene que estar necesariamente en un programa o proyecto, una política pública equivale, como la teoría lo dice, a una decisión desde la administración pública y yo estoy convencido de que la decisión que ha tomado la administración pública, y así lo hemos manifestado desde Alac en algunos tuits, hay una política pública implícita, que no la vas a hallar escrita en ningún lado, pero está impulsada por discurso que alienta a poder aceptar ese tipo de actos. La desobediencia del director de la PNC a la Asamblea Legislativa (es un ejemplo).

El tema de la corrupción y la transparencia pareciera que hoy se está perdiendo esa pelea en la arena de las comunicaciones. Y en la arena de las comunicaciones, quien tiene mayores recursos, está más potenciado y es precisamente el ejecutivo el que impone la agenda de poder o tiene el poder de la agenda. Pareciera que los medios de comunicación están circundando alrededor de toda la agenda, eso ensucia también la visión y no permite que la ciudadanía pueda ver que, por ejemplo, tratar de estar sobre la ley es un tema de corrupción. Pongo el ejemplo del ministro Zeleya (Ministro de Hacienda), él tuvo que haber comparecido varias veces para rendir cuentas a la Asamblea Legislativa, pero el gobierno lo justifica en que no se presente porque la Asamblea Legislativa, al final, “son de los mismo de siempre, que ya robaron, que ya mintieron, etc”. Entonces, simple y sencillamente, el ministro Zelaya no se presenta. Qué pasa con la ciudadanía, si vos ves en redes sociales: lo justifican, por qué razón, porque el ministro no debe presentarse ante los mismos de siempre, a pesar de que lo que hizo fue violar la constitución y pasar por sobre la ley y nuevamente vuelvo a ese ejemplo que te digo, violó la ley, pasó sobre la misma, pero al final la gente lo validó. Ahí está, nuevamente, cómo transformamos el depósito de valores, estoy validando que alguien esté sobre la ley misma. No solo es ilegal, sino que es antiético, es un acto antiético. Entonces, ese es el norte que el gobierno, no sé si es muy fuerte lo que digo, pero para mí ese es el norte que está llevando el Ejecutivo.

¿Quién falló en enseñarle a la gente qué es corrupción y que no importa de dónde venga sigue siendo corrupción?

Fíjate que el año pasado yo hice mi tesis en Chile respecto a este tema, de dónde viene la corrupción y como es que al final se sustenta en la sociedad y el problema está en que nuestras democracias, especialmente el triángulo norte, incluyo México, y el resto de Latinoamérica, excluyo Chile, Uruguay y Costa Rica; el resto de democracias que tenemos en Latinoamérica no tiene una dirección, por ejemplo, a nivel de educación en la infancia, adolescencia y la universidad basados sobre la ética, si no que al contrario, lo ven de menos, se deshecha. Si recordás yo todavía cursé estudios sociales y ética o estudios sociales y cívica eso ya no existe si mal no recuerdo. Pero fíjate que cuando hacés la diferenciación o un zoom sobre los países que sí tienen una diferencia, te vas a Uruguay y te das cuenta que hay un eje transversal en la educación y la ética. En Chile, un eje transversal de la educación es la ética, dentro de los centros públicos, dentro de las universidades, también es la ética. Y, si vemos Costa Rica, hay hasta una fiscalía que vela por la ética. Ahora, vas al resto de países de la región y aunque están en un sistema democrático, la ética no tiene mucha importancia. Entonces se nos enseña que nuestra participación dentro del sistema democrático no tiene mayor incidencia después del voto. Entonces, cuando no tenemos mayor incidencia, poder participar, poder conjugar este tipo de acciones que realmente transformen nuestras culturas no se da.

En el caso salvadoreño hay que recordar que, como excolonia española, la corrupción está desde ese momento, viene desde ese momento, y viene marcada, históricamente y hay que analizarla desde esa perspectiva histórica, donde hay un sistema educativo que no te enseña, precisamente, qué es la corrupción. A mí nunca me enseñaron qué es la palabra corrupción, ni siquiera en la universidad, yo lo vine a aprender fuera de mi pensum universitario. El tema de ética, a mí no me enseñaron ética en la universidad, venía a ser una materia que era optativa, que no era necesario cursarla.

Entonces, ¿qué ha pasado todo este tiempo?, que lo que estamos generando son ciudadanos que no tienen ninguna formación sobre la ética y sobre el tema de transparencia y a eso aunado, de que culturalmente, estamos en una cultura del más vivo, y aquí voy otra vez con un ejemplo para tratar de ilustrar mi respuesta. Uno de los factores que genera corrupción en la ciudadanía es precisamente ver cómo los funcionarios públicos alcanzan el éxito sumamente rápido. Vos y yo, como salvadoreños, vemos que otro salvadoreño alcanzó el éxito sumamente rápido y si analizamos que lo que hizo fue sortear la ley, con pasarse sobre la ley, cualquiera diría: “entonces, por qué yo no, yo también quiero ser un salvadoreño exitoso”. Entonces, pareciera que la actitud está en sentido de alcanzar el éxito rápido, sin importar qué utilicés para llegar a este éxito.

Lo vemos en la clase política, quiérase o no, la sociedad lo ve también. Cuando ves a (Guillermo) Gallegos tomando cerveza los fines de semana, tranquilo, a pesar de que hizo actos de nepotismo o que le dio dinero a su esposa vía una ONG, a mí la perspectiva que me queda como ciudadano es que “el hombre es exitoso, yo quiero ser como él” y en mis valores, yo pienso que quiero ser exitoso y que voy a hacer todo lo que se necesite para ser exitoso, incluso pasar sobre la ley y la ética.

Cuando no tocamos esos puntos (conceptos de corrupción) realmente no podés esperar que la gente… es como que digás que alguien nace siendo demócrata, nadie nace siendo demócrata… nadie nace siendo afín a la democracia, lo aprendés. Lo mismo sucede con el tema de la corrupción o con la transparencia necesitamos formación, un proceso que realmente te explique cuáles son los valores que abonan a la transparencia y que abonan al combate a la corrupción y es lo que trato de impulsar.

Yo sé que va a sonar bien ambiguo, pero el tema me lo decía mi asesor de tesis, cuando hablamos de corrupción se piensa en instituciones y la gente cree que cambiando el código penal, poniendo el concepto de corrupción en el código penal eso va a transformar la situación y que va a ser disuasivo para el funcionario, pero no lo es. Mira el caso de Saca (Expresidente de El Salvador condenado a 10 años de prisión por corrupción), va a quedar libre con algunos millones en el brazo y la cárcel no lo transformó en nada; va a salir libre, la ley no transformó nada en esos funcionarios, no transformó en nada a los funcionarios públicos.

México tiene más de 32 leyes anticorrupción entre federales y de gobiernos locales, ¿a México lo ha cambiado esas 32 leyes de anticorrupción? No, no ha superado la corrupción y esas leyes tienen décadas. No se trata de conceptualizar el tema de corrupción en un código penal, en una ley de ética, eso no sirve, no son disuasivos, la cárcel no es un disuasivo. Pongo el ejemplo de Perú, los últimos cuatro presidentes al hilo que han salido, han sido acusados de corrupción. Pongo el ejemplo de El Salvador, los últimos tres presidentes al hilo han sido acusados de corrupción, a pesar de que tenemos un código penal que tiene todo un capítulo sobre los delitos de corrupción contra la hacienda pública.

Entonces qué es lo que pasa, hay que echar a andar procesos que transformen la cultura, que la transformen en el sentido que cuando antes que yo tome mi decisión como funcionario público antes de verificar si la ley lo contempla o no, el funcionario se pregunte antes si es ético o no. Cómo definís si es ética o no es ética: 1. la decisión que estoy tomando dentro de la función pública es legal, 2. si la decisión que estoy tomando pasa la prueba comunicacional, es decir, es aceptable frente a la sociedad y los medios de comunicación y 3. la decisión que estoy tomando la tomaría bajo otra circunstancia. Eso es lo que hacen los funcionarios públicos en Uruguay, se preguntan previamente si cumplen esos tres aspectos y después que pasan este checklist se preguntan si no están yendo en contra de la ley. Aquí no, aquí no te preguntás si es ético y mucho menos te preguntás si estás actuando en contra de la ley. Entonces nadie nos enseñó a tomar decisiones éticas y no lo van a hacer los funcionarios.

Pero si estamos hablando de un tema de educación, ¿cuál debería ser el paso uno y si de vos dependieras cómo lo harías? ¿Qué debe hacer El Salvador para que todos entendamos qué es la corrupción?

Yo te soy bien sincero. Yo no logro concebir una solución al problema si no pasa por el sistema educativo, porque lo que está en el sistema educativo, tanto privado como público, son las personas que más adelante van a estar en la empresa privada o en la administración pública, entones, si esta la gente que luego va a tomar decisiones sin haber sido formados en el tema de la ética, el círculo va a ser constante, por qué razón, porque aunque después vos tratés de tocar el tema, ya cuando están adultos, cuando ya son funcionarios públicos, es bastante complejo modular sus principios, sus valores. Entonces, yo propongo que tiene que haber una reforma en el sistema educativo.

El punto es que las materias que ven los chicos, en las escuelas, en los colegios, en las universidades, cada materia debe estar orientada a tratar de abordar el tema desde una perspectiva ética, ¿qué requiere eso? Que los profesores se capaciten en ese sentido, que la matemática se enseñe desde una perspectiva ética, que el alumno entienda por qué tiene que hacer cuentas exactas y las problemáticas deben estar orientadas a la perspectiva ética… que el alumno pueda comprender por qué razón en las matemáticas pueden hacer cuentas exactas porque si no lo hace exactamente al momento de hacerlas, puede al final caer en el tema de algún delito más adelante y eso, claro, requiere de una metodología, pero te das cuenta cómo incluso, desde la matemática, se le podría ir enseñando al niño que debería hacer cuentas exactas porque ese es un valor y la inexactitud es un valor que la sociedad rechaza.

Si no lo podemos hacer desde esa perspectiva, porque sabemos que ese es una forma que requiere demasiado tiempo para hacerlo ahorita, mi segunda propuesta sería, y es lo que yo vi en mi experiencia en el cono sur, es que realmente los políticos hagan un pacto conjunto de luchar contra la corrupción y transformar. Doy el ejemplo de Chile. Chile previo al año 2000 era un país que no tenía altos indicadores de corrupción, pero el problema es que no sabíamos cómo estaba porque como recién había salido de la dictadura de Pinochet, ahí por inicios de los 90, era bien oscuro saber qué pasaba. Cuando entra el 2000/2001, y aquí un poco la diferencia, porque es parte de la OCDE, Chile viene y lo que decide, tanto la izquierda como la derecha o los partidos de centro que no están asociados a esas corrientes de izquierda y derecha, en conjunto deciden que Chile debería ser un país desarrollado para el año 2020/2021 y creían que para alcanzar eso una de las cosas que más iba a afectar a Chile, y también lo señaló la OCDE, era el tema de la corrupción. Entonces, se hace un pacto político en donde todas las fuerzas políticas del país asumen como responsabilidad impulsar el tema de la ética, la ética en los funcionarios públicos y se reforma todo el sistema de servicio civil chileno y todo el servicio social chileno iba a tener como eje transversal el tema de la ética, al igual que en Uruguay. Eso hizo cambiar a Chile en términos de corrupción.

Chile ahora está en el top 30 de países menos corruptos del mundo, Uruguay está en el 21 si no mal recuerdo, Costa Rica está como en el 24, 25; pero son países que asumieron políticamente este pacto y de que dio resultado dio resultado. Pero cuál fue la visión acá, como vos bien me decías que nuestro sistema no lo puede soportar acá ahorita es la reforma del servicio civil, que el servicio civil tenga como eje transversal de formación para todos los funcionarios públicos la ética. Claro, es un proceso y el problema es que la gente tiende a menos preciar la ética porque es un tema demasiado filosófico, no, realmente la ética es un tema práctico, es una disciplina práctica, la ética se aprende como las clases que te daban antes… eso fue lo que aprendí en Chile con los funcionarios públicos y en Uruguay también.

Por ahí creo que puede ir la otra solución, transformar los servicios civiles, pero eso requiere que todas las fuerzas se unan y desde esa perspectiva lo veo sumamente lejano, creo que ya pasó esa oportunidad. A lo mejor, con la descomposición que tenemos de los partidos políticos y la nueva configuración aritmética en la Asamblea, perdón por ser pesimista, la verdad, dudo mucho de esa nueva composición aritmética de la Asamblea porque lo que me pinta el gobierno actual… tiene un discurso de transparencia, pero… En cuanto a acciones concretas de transparencia, no.

¿Cómo ves a El Salvador atajando el tema de corrupción en este gobierno y en lo que viene?

El tema de la corrupción para el ejecutivo actual, no le llamemos ejecutivo, llamémosle administración pública, se da en la arena de las comunicaciones. Hay un discurso bien interesante que apela siempre a la transparencia, es anticorrupción, siempre da una señal de buena voluntad de combatir la corrupción, pero lo que vemos desde ALAC y lo que vemos desde la sociedad civil o desde el grupo promotor por la transparencia, es que lo que dicen en el discurso no tiene ningún sustento en la realidad, en los hechos; sino que al contrario, pareciera ser que al ejecutivo lo que está haciendo es desarmando todo el sistema nacional de rendición de cuentas. ¿Qué es el sistema nacional de rendición de cuentas? Ahí tenés la Corte de Cuentas de la República, la PDDH, la fiscalía, la Sala de lo Constitucional, el Iaip, etc. Todo eso lo está desarmando.

Cómo lo está desarmando, a nivel presupuestario, recortó a la Corte de Cuentas, a la PDDH… lo atacás, atacás a los comisionados del Iaip como pasó unas semanas previas al inicio de la pandemia, no cumplís las órdenes y resoluciones de estas instituciones, actualmente la administración pública a nivel del órgano Ejecutivo no acata las órdenes de la Sala Constitucional… ahorita mismo lo estábamos viendo mientras hacemos esta entrevista que allá en Ilopango no quieren abrirle a un juez del Mozote para que entre a ver los archivos de la Fuerza Armada. Si te das cuenta las pruebas que reunimos, en concreto, son pruebas que dicen que el discurso es de prácticas ética, pero en la  práctica lo que vemos en la realidad es un Ejecutivo que viola la ley, la ética y son cosas que podemos seguir toda la mañana y podemos sacar más ejemplo de cómo actúa el gobierno.

La Asamblea tiene la potestad de verificar la rendición de cuentas, lo hace a través de comisiones… qué es lo que pasa, el congreso estatal está tan deslegitimado que la sociedad no le da un soporte a la Asamblea, a pesar de que el Ejecutivo está pasando sobre la Ley. Lo mismo pasa con la Corte de Cuentas, con la PDDH, la Corte Suprema de Justicia, están tan desgastadas que, aunque pretenden agarrar impulsos a favor de la transparencia, el Ejecutivo es muy hábil en tratar de aprovechar el desgaste que tiene y darle la vuelta y al final termina de desactivar todas las instituciones que velan por los temas de transparencia.

Nosotros llevamos desde el mes de febrero intentando saber y fiscalizar cuál ha sido la ejecución de fondos y hasta la fecha no tenemos respuesta. Ni siquiera sabemos si vamos a tener una respuesta oficial, vía información pública, de cuántos han sido los infectados de Covid, pero si te das cuenta, el Ejecutivo en Capres si sale diciendo cuál es el número de infectados, pero en Salud te dicen que no saben cuántos son y que no tienen esos números a disposición, entonces, de dónde sale esa información. Y quizás, lo tercero para cerrar esa pregunta de hacia dónde vamos, qué es lo que proyectamos, cuando hablamos de rendición de cuentas, siempre vamos a estar ligados al tema de corrupción y sí la rendición de cuentas está relacionada a combatir la corrupción, pero quiero profundizar en eso.

La administración anterior del FMLN, específicamente la de Funes (2009-2014), creo yo, estas personas pensaban que rendición de cuentas era entregarte información, pero la rendición de cuentas tiene dos dimensiones, una es la solicitud de información, pero la otra es la justificación de por qué se toman las decisiones. Ninguna de las dos dimensiones está funcionando actualmente, si tú quieres información, hoy, no te la dan, y por otro lado, si tratas de pedir que te justifiquen por qué toman ciertas decisiones a nivel de políticas públicas y tampoco te la dan, por lo menos antes, en las administraciones anteriores te daban la información, ya sabías lo que habían hecho, que no me cumplieran con el tema de justificarme porqué lo hicieron así, pero hoy las dos dimensiones ya no se están dando, pero el gobierno habla de rendición de cuentas, cuando en la teoría ya no está pasando eso:  ni te dan la información y ni te la justifican.

Es decir, la contraloría social se ha desplomado, no solo lo digo en nombre de ALAC ni de Funde, se ha desplomado, o sea mirá hasta el Idhuca está haciendo esfuerzos y negativo, un juez de paz haciendo esfuerzos y negativo también. Si te das cuenta estamos también en una democracia, que es una democracia donde ya no sabés lo que está pasando en la administración pública, está esa caja negra en las políticas públicas, uno no sabe lo que está pasando en esa caja negra en las organizaciones, simple y sencillamente por qué no dan información.

¿Qué nos queda para educar y enseñarles a las personas acerca de la corrupción qué se está cometiendo y en qué manera le afecta, porque la gente, solamente si le afecta cree que es un problema?

Ahí es como importante la relación con algunos medios de comunicación y es con lo que cierro todas mis entrevistas… cuando hablo con los periodistas, por ejemplo, no hablar el tema basados en la agenda del ejecutivo, es decir, teóricamente en cualquier democracia y en cualquier país quien impone la agenda es el ejecutivo, es el que impone, el que impone de qué temas vas a hablar… creo que una de las primeras cosas y a alguna gente le molesta que diga esto, pero parece que los medios de comunicación están tan supeditados, incluso el periodismo independiente, a la agenda de poder del ejecutivo que termina hablando de lo que el ejecutivo quiere y que es lo que le digo al periodismo: dejen de hablar de que Zelaya se fue a Metapán y que se puso los lentes de sol allá… ese es el show del que precisamente el ejecutivo quiere que hablemos. Hablen de la realidad, de cómo el que él no fuera afecto, precisamente, la vida cotidiana de los salvadoreños; en qué sentido: como él no rindió cuentas a la Asamblea Legislativa, niña María y Don Juan deberían de saber que, porque él no fue, ellos no saben cómo se ejecutaron sus fondos. La plata que Doña María y Don Juan dan al Gobierno y cómo lo dan, porque alguna gente dirá que Doña María gana tan poco que no paga renta… pero todos pagamos IVA… Creo que el reto es cómo le trasladamos la información a la ciudadanía, pero al trasladarla debe ser “nítida” sin el show, sin el espectáculo… filtrada, de manera que la gente de comunidad de María pueda entender cuál es la problemática, cómo le va a afectar a ella en el futuro y, ¿cómo le va a afectar a ella en el futuro?, que tal vez no haya insumos en el hospital, que tal vez no haya insumos para que puedan recibir en el ISSS las medicinas, tratamientos médicos, esa conexión se ha perdido para ellos. Yo siempre trato de evangelizar de la Ley de Acceso a la Información, y quienes más la utilizan son los periodistas y profesionales, pero no lo utilizan las comunidades… yo les decía que esta ley es para saber si hay proyecto de agua potable en su barrio, para cosas tan sencillas como esa, pero qué está pasando, me parece que tanto la academia como la sociedad civil y los periodistas no estamos conectando con la ciudadanía.

Tenemos que entender que lo que está pasando es producto de la democracia, esto era inevitable, es decir, la descomposición de los partidos políticos iba a pasar, queramos o no queramos que pasara, lo que está pasando ahorita va a pasar porque va a pasar; la aritmética que vamos a tener en la Asamblea va a pasar porque tiene que pasar, porque esas son las proyecciones y suceden cuando se descomponen los partidos políticos y entonces, ¿a qué nos enfrentamos? Nos enfrentamos a un tema de un gobernante populista y como es populista siempre te va a ofrecer soluciones prácticas y rápidas incluso en el tema de corrupción, pero hay que trasladarle a la gente, en el área de las comunicaciones, que no existe esa respuesta rápida en el tema de la corrupción, no se resuelve por arte de magia, que cambies de gobernante no hace que la corrupción desaparezca, la corrupción sigue encasquillada en la administración pública y lo va a seguir encasquillada así siempre, no sé hasta cuándo, las soluciones no son mágicas, las soluciones son a mediano y a largo plazo y ese es un reto para las organizaciones que estamos trabajando en esto y es crear cosas que conecten con la gente, pero ¿qué es lo que pasa? Desde ALAC sacábamos un comunicado de tres páginas en Twitter y en Facebook, ahora vos decime, creés que la Niña María lee esa cosa, lo que yo le presento la sábana o los medios independientes que sacan 12 páginas de investigación la gente no tiene recursos ni tiempo para leerse 12 páginas… entonces, cuáles son las sugerencias: conectemos con la gente, que la academia y las instituciones compartamos la información a la gente sin maquillajes y sin estar asociados a la agenda del ejecutivo.

Cuando sucedió el tema de que empezaron a llevar gente a los centros de contención un medio independiente sacó un reportaje sobre una chica que salió con su hijo al baño en una comunidad, el niño quedó en el baño y a ella se la llevaron. Claro, la policía ahí no cumplió la ley, me llamó la atención porque fue uno de los pocos reportajes que yo vi que se centró en la historia de una persona humana, no se centró en la parte jurídica ni de la parte económica, ni en el código penal, se centró en lo que estaba experimentado la persona en ese momento, en el sufrimiento de la persona porque la despojaron de su hijo, la llevaron a un centro de contención y ninguna institución fue capaz de darle respuesta; me gustó ese abordaje por qué finalmente se centró en la persona y cuál es el mensaje para nosotros: centrémonos en la persona en el tema de corrupción.

Si seguimos manteniendo un discurso en el Olimpo, donde yo hablo de sentencias de la Sala de los Constitucional y les digo que el principio de Probidad no sé qué y la máxima publicidad, estamos desconectados de la gente y de mi parte yo estoy cansado de eso porque está perdida esa lucha. Vos y yo tenemos tiempo para leer esas sentencias y todo eso, pero la gente no tiene el tiempo para hacerlo y ahí tenés lo que lee la gente, Porttada, La Brittany que te dan pedacitos de información y ya conectaron con ellos fácilmente versus todos los medios independientes que hacen el esfuerzo, pero no conectan con la gente. Entonces, esa es mi invitación, conectar con la gente.

Si conoces un caso de corrupción y quieres denunciarlos de forma segura y anónima ingresa a centraleaks.org. Recuerda es de forma completamente anónima y segura.

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