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Susana Joma

“Se debe invertir más en la salud mental”, Carlos Acevedo 

Los casos de posibles suicidios entre niños, jóvenes y adolescentes reportados en los medios de comunicación en lo que va del 2024 han encendido nuevamente las alarmas sobre la falta de atención de la salud mental en la población salvadoreña.  

Carlos Héctor Acevedo Oliva, presidente de la Asociación de Psiquiatras Salvadoreños por la Salud Mental (APSAM), afirmó que el suicidio es el peor desastre que podemos tener en relación con los problemas de salud mental, porque significa la muerte de un ser humano que pudo salvarse. 

Entre los casos más recientes ocurridos en las últimas semanas de abril está el de un joven de 19 años, residente en Armenia, Sonsonate; así como el de un señor mayor de 60 años. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), señaló, el año anterior, que “el suicidio es un problema importante de salud pública con consecuencias sociales, emocionales y económicas de gran alcance” y estimó que “actualmente ocurren más de 700,000 suicidios al año en todo el mundo, y sabemos que cada uno de ellos afecta profundamente a muchas personas”.  

“Andamos, según esos datos de la OMS, 6.1 por 100 mil habitantes, que te da un dato de más o menos de 400 y pico de suicidios, uno diario más o menos (en promedio)”, explicó el especialista durante la entrevista televisiva Frente a Frente, del 1 de mayo. Los datos brindados por Acevedo apuntan que por cada suicidio que se da en el país, podría haber entre 15 y 20 que no se concretan. 

Sin embargo, el doctor Acevedo también sostiene que la tasa de suicidios en el país podría estar por arriba de esos datos reportados por el organismo internacional porque no todos se registran como tales, una situación que, según indica, es frecuente en países de América y eso dificulta la prevención de estos hechos. 

“Por ejemplo, si alguien muere por organofosforado (plaguicida), entonces la muerte se consigna como muerte por organofosforado, no como suicidio y eso se va así. Tendría que haber una tabulación especial. En algunos lugares solo con lápiz lo ponen a la par porque no tabulan eso, debería tabularse. Debe ser ley que todo suicidio consumado o intento de suicidio debe tabularse en los índices que tiene todo país”, agregó el representante de la APSAM. 

El psiquiatra detalló que los datos que se tienen muestran un incremento de al menos el 20 % de todos los problemas de salud mental y dentro de los principales está la depresión y la ansiedad, a la cabeza la depresión. “El problema es este, que estamos viendo noticias y todo, pero es solo la señal de que algo malo está pasando y tenemos que hacer algo”. 

Según expuso, el hecho de que en El Salvador no existan instancias apropiadas que permitan atender adecuadamente los problemas de salud mental en la población es otra de las barreras que existen en materia de prevención, pues según indica hay casos de suicidios en que las personas no han recibido atención en los servicios de salud, pero también en otros no fueron tratados de la forma adecuada. 

“Uno de los problemas es que no se atiende de manera oportuna a alguien que tiene un cuadro depresivo. De hecho, de todos los suicidios, el 80 %, por lo menos, son personas que estuvieron deprimidas antes y que pudo prevenirse y no recibieron tratamiento”, citó el especialista. 

Jessica Berríos, fundadora del movimiento social Sobrevivientes, externó el mes anterior, durante conferencia de prensa, que “los suicidios en niños y jóvenes no solo en el mundo, sino en El Salvador han crecido. En los últimos meses hemos tenido tres casos, dos casos que fueron noticias públicamente de suicidios de menores de 12 años”. 

Berrios, quien calificó la situación de “preocupante”, dijo que es importante prevenir estas conductas y se debería tener en el país un registro más exacto de este tipo de casos. Entre los factores de riesgo en la conducta suicida están, por ejemplo, la pobreza, la violencia, el abuso, el bullyng en las escuelas, hogares desintegrados, una enfermedad crónica, dolor crónico, desempleo, el clima, psicosociales, consumo de drogas, depresión, intentos de suicidio anteriores, situaciones de crisis que esté viviendo. 

“Uno de los conceptos de salud mental es que nosotros debemos tener la capacidad de resolver los conflictos de la vida diaria. Una persona que llega a esta decisión no tiene los mecanismos, no puede resolver el problema que tiene, o no ha tenido el aprendizaje necesario o la situación lo sobrepasa”, subrayó el psiquiatra. 

La problemática de los suicidios, tal como detalló Acevedo, va en incremento en América Latina lo cual ha generado preocupación en los organismos internacionales. Esta es la única región del mundo en que las tasas de suicidios van en aumento. 

Acevedo expuso que el suicidio es la tercera causa de muerte entre los adolescentes, pero también en América Latina las tasas de suicidios entre la población de 50 a 60 años son muy altas. “Tenemos que hacer acciones concretas ya, por ejemplo, (en) el espacio de las escuelas. Tenemos que atender ahí los adolescentes porque en las familias no están siendo atendidos. Enseñarles a los adolescentes a resolver sus conflictos de la vida diaria, porque ellos están inmersos, por su propio desarrollo, en una problemática normal de su edad y su entorno tiene mucho que ver, ahí entra el uso de internet, la comunicación que tienen con la familia, las presiones de las escuelas y un montón de factores que están alterando la salud mental de los jóvenes”, detalló el profesional. 

Luego de la pandemia, según da cuenta el galeno, han aumentado los casos de jóvenes que se autolesionan o provocan cortaduras ya sea en las manos o extremidades inferiores (cutting): “He visto personas jóvenes con las piernas completamente cortadas, eso es una conducta suicida”. 

El presidente de la Asociación de Psiquiatras Salvadoreños insistió en que “se debe invertir más en (la atención de la) salud mental, porque se ha demostrado que por cada dólar que se invierta en un tratamiento por ejemplo para depresión y la ansiedad se obtiene cuatro dólares en salud y capacidad de trabajo”. 

En este contexto, advirtió que, además de hacer una ley de prevención ante el suicidio, como ya tiene Argentina, un plan inmediato, también se debe designar en el presupuesto del Ministerio de Salud por lo menos un 5 % para el tema de salud mental, fortalecer los servicios de atención a la ciudadanía, ya que actualmente no hay personal capacitado para brindar asistencia.   

“Lo que pasa es que hay poco personal. Deberíamos de tener, dentro de todo el sistema de salud, equipos en prevención del suicidio, equipos específicos de salud mental dentro de los centros de salud”, precisó. 

Igual indicó que se deben hacer acciones interinstitucionales, incluso con el sector privado, incentivar a los centros educativos a que formen personal en salud mental, podría ser a través de diplomados. Acevedo exhortó a las familias a estar pendientes de las conductas de sus seres queridos, ante cualquier indicio de tristeza, aislamiento.  

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